El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, suspendió la subasta de contratos de extracción de petróleo y gas a compañías energéticas en el denominado Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico.
«A la luz de supuestas deficiencias legales (…), incluida la insuficiencia de la revisión requerida por la Ley Nacional de Política Ambiental, la Secretaria de Interior deberá, según corresponda y de conformidad con la ley, establecer una moratoria temporal de todas las actividades del Gobierno relacionadas con la implementación del Programa de Arrendamiento de Petróleo y Gas de la Llanura Costera, (…) en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico».
La administración Trump subastó el derecho a perforar en la llanura costera del refugio, hogar de cientos de miles de caribúes y aves acuáticas migratorias, así como de los osos polares del sur del mar de Beaufort, solo dos semanas antes de la investidura del presidente Biden.
El nuevo Gobierno ha decidido publicar esta orden para bloquear los arrendamientos, citando problemas con el proceso de revisión ambiental. Según el documento, ahora se realizará «un nuevo y exhaustivo análisis de los posibles impactos ambientales del programa de petróleo y gas».
El Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico tiene una extensión de 7,7 millones de hectáreas y se ubica al noreste de Alaska, en el norte colinda con el océano Ártico y al este con la región canadiense de Yukon. Es la reserva natural de mayor extensión en Estados Unidos y la más prístina. El territorio es uno de los principales centros de reproducción de renos y osos polares. En 1960, fue declarada como área federal protegida por el presidente Dwight D. Eisenhower y en 1980 el presidente Jimmy Carter firmó una ley para garantizar su conservación.
Con información de El País y AFP
