Estados Unidos tiene indicios de que Irán se está preparando para lanzar un inminente ataque con misiles balísticos contra Israel, según un alto funcionario de la Casa Blanca.
De acuerdo con el funcionario, Washington está apoyando activamente los preparativos para defender a su aliado contra esto; al tiempo que considera que un ataque militar directo contra Israel tendría graves consecuencias para Irán.
Israel anunció anteriormente la invasión del sur del Líbano, lanzando lo que llama una operación terrestre «limitada, localizada y selectiva» destinada a alejar a las fuerzas de Hezbolá de la frontera.
Sigue a semanas de una escalada del conflicto con el grupo militante respaldado por Irán, que se está recuperando del asesinato de su poderoso líder Hassan Nasrallah.
Tanto Estados Unidos como Israel advirtieron a Irán, que ha prometido responder a los crecientes ataques israelíes contra sus representantes en todo Medio Oriente, sobre las consecuencias de un ataque a territorio israelí.
Los intensos ataques israelíes han matado a más de 1.000 personas y desplazado hasta 1 millón en las últimas semanas, dicen funcionarios libaneses. El país «se enfrenta a una de las etapas más peligrosas de su historia», afirmó esta mañana su primer ministro.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidió un alto el fuego “ahora mismo”, pero los funcionarios estadounidenses parecieron ofrecer su apoyo a una operación israelí limitada pocos días después de que Washington esbozara una propuesta de tregua.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y el secretario de Exteriores británico, David Lammy, tuvieron una conversación en la que reiteraron la necesidad de «desescalar las tensiones en el Medio Oriente y «la importancia de los esfuerzos diplomáticos en curso para establecer la estabilidad» en la región.
«Incursión terrestre limitada» en Líbano contra objetivos de Hezbolá
El ejército de Israel anunció la noche de este lunes que dio inicio a «incursiones» en territorio del Líbano «contra objetivos e infraestructura terroristas» del grupo Hezbolá.
A través de un comunicado, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que, por decisión política del gobierno de Benjamin Netanyahu, sus militares emprendieron unas «redadas terrestres limitadas, localizadas y selectivas» que están basadas en datos de «inteligencia precisa».
«Estos objetivos están situados en pueblos cercanos a la frontera y suponen una amenaza inmediata para las comunidades del norte de Israel», señala el comunicado de las FDI.
La operación en suelo libanés, llamada «Flechas del Norte», viene después de una escalada de ataques entre las FDI y Hezbolá en la zona fronteriza de Israel y Líbano.
Ambos bandos han lanzado decenas de misiles, haciendo la situación cada vez más volátil, pero hasta ahora Israel no había ingresado en territorio libanés.
Antes de que se produjera el anuncio de las FDI sobre el comienzo de la incursión, el líder adjunto de Hezbolá, Naim Qassem, dijo que el grupo estaba preparado para una ofensiva terrestre israelí y advirtió de que la batalla «puede ser larga».
Con información de NBC New y BBC Mundo
