Nuevamente el presidente Nicolás Maduro a manera de rectificación, adaptación o para mejorar su imagen ante la comunidad internacional, toma una decisión que se suma a la lista de políticas que van contra lo que fue el legado de Hugo Chávez: después de 24 años de revolución bolivariana se acepta un esquema tripartido (empresarios, sindicatos y Gobierno) para discusiones laborales y la visita al país de una misión de técnicos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), señala el semanario Exclusivas Económicas.
La OIT regresará en septiembre
¿La presencia de la OIT en Caracas se queda solo en una visita? De entrada la respuesta es no por parte del empresario Jorge Roig, expresidente de Fedecámaras y quizás el principal promotor en denunciar al Estado venezolano por incumplir normas elementales del derecho al trabajo y de la libertad empresarial.
“La comisión de la OIT regresará en septiembre para hacer seguimiento a los avances del proceso de diálogo entre el gobierno, empresas y sindicatos”, dijo Roig.
“Es importante lo que se ha logrado con esta reunión, pero no me gusta decir que es histórica hasta que no veamos resultados. Antes quisiéramos que en ese diálogo tripartito se revise la legislación laboral que es atávica y no se quiere abordar porque es el legado del presidente Hugo Chávez”, comenta.
Abogados expertos en derecho laboral y seguridad social, de acuerdo con Exclusivas Económicas, han venido insistiendo en que la Ley del Trabajo aprobada en 2012, en el marco de la campaña electoral de ese año, estableció una nueva legislación que consagró el regreso de la retroactividad de las prestaciones sociales dejando atrás la reforma que se hizo en 1997.
