Un diplomático español descubrió en Guinea que los blancos están locos

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    Luis Melgar es un joven diplomático español y también un escritor. Ha sorprendido a sus compañeros del servicio exterior de su país por escoger destinos complicados para Madrid –o interesantes como él prefiere calificarlos- puesto que se trata de lugares marcados por una situación social y política que está lejana de la normalidad.

    Estuvo ente 2013 y 2016 al frente de la Segunda Jefatura de la embajada española en Guinea Ecuatorial, que al momento que la escogió le valió un comentario casi de reproche del propio ex ministro José Manuel García-Margallo. Igual no dejo de sorprender a familiares y amigos cuando el año pasado les dijo que ocuparía el cargo de Primer Secretario de la representación diplomática en Venezuela, país que no deja generar noticias de interés para España y en muchas ocasiones con reclamos entre Madrid y Caracas.

    Melgar es gay abiertamente puesto que está casado. Su cónyuge se llama Pablo. La pareja tiene un perro llamado “Churchill” y en los próximos meses serán padres. El hecho de que dos hombres formen un matrimonio generó la sorpresa de Yolanda, una ecuatoguineana que fungió como casera de la casa que le asignaron a Melgar y familia en Malabo, la capital de ese país centroafricano.

    “Pero ¿son hermanitos?”, preguntó la mujer cuando se enteró que dos hombres sustituirían a sus anteriores patronos y que la pareja llegara a Guinea Ecuatorial, el único que tiene el español como lengua oficial puesto que fue colonia hasta el 12 de octubre de 1968. Luego que se percató que Luis y Pedro son una pareja formalmente casada a Yolanda sólo le quedó una respuesta: “Los blancos estáis locos”, comentario se encargó de repetir cada vez que veía que una costumbre europea no se ajustaba a la tradición guineana. Esa fue la frase que Melgar escogió como título para una crónica en la que narra sus vivencias durante tres años por este país africano.

    Es cauteloso en las opiniones que expresa sobre Venezuela por la responsabilidad que tiene en la embajada en Caracas. Por el contrario, se encarga de resaltar aspectos positivos del país pese a la crisis, incluso reconoce tolerancia en el país hacia el tema de la homosexualidad y la diversidad en la orientación sexual pese a que Venezuela figura como el país de América Latina con el mayor retraso en el reconocimiento de derechos para gays, lesbianas y personas transgéneros.

    No obstante, promete que sus vivencias en el país sudamericano también formarán parte de un libro –o dos libros por la cantidad de historias- pero aclara que eso sólo ocurrirá después que concluya sus funciones en este cargo. Entre los aspectos que elogia del acervo venezolano: el buen comer de Caracas, el ánimo y humor de los venezolanos, las bellezas naturales de este país destacando en sus redes sociales su viaje al archipiélago de Los Roques, y la cantidad de peluquerías caninas a las que acude para todo el cuidado de belleza que se merece “Churchill”. Por su cierto, la mascota no sólo es distinguida por el apellido del ex primer ministro británico, considerado uno de los artífices de la diplomacia en medio de la Segundo Guerra Mundial, sino que el perro también es honrado con la cuenta de Instagram del escritor @thediplomatdog.