“Igualito yo veo aglomeración”: así opina una venezolana de la flexibilización limitada

En Venezuela se han registrado al menos 145.000 casos positivos de COVID-19 en todo el territorio nacional, de acuerdo con información suministrada por los ministros de la administración de Nicolás Maduro. De ese total, 1.430 personas han fallecido y otras 137.000 se han logrado recuperar de la enfermedad.

Sin embargo, hace un par de semanas fue confirmada la existencia en el país de la variante brasileña, la cual se considera mucho más letal, por lo que se han anunciado nuevas medidas restrictivas para prevenir que la curva de contagio siga en ascenso. En horas de la noche del domingo, Maduro anunció la implementación de un “cerco sanitario” y la nueva flexibilización “limitada y parcial” en Distrito Capital, Miranda, La Guaira y Bolívar, sin dar mayor explicación.

Aunque instituciones gubernamentales como el Saime anunciaron la suspensión de las actividades hasta la semana siguiente en esas cuatro entidades, en las calles se observó buen flujo de vehículos y transeúntes y no solo los comercios de sectores prioritarios abrieron sus puertas al público. El equipo de HispanoPost, salió a la calle a preguntarle a los habitantes de Los Teques cómo se sentían con la medida.

Reina Parra aseguró que en las semanas radicales se sigue propagando el virus, según el esquema original de Maduro de conceder 7 días flexibles y 7 días con horarios y actividades limitadas. “Se hacen igualito colas y la gente tiene, entonces, que apurarse. Igualito yo veo aglomeración. Veo más gente porque como le quitan más tiempo. El horario es más restringido, la gente se aglomera porque no tiene el día completo para hacer sus compras”.

Dijo que si las personas tuvieran la posibilidad de hacer sus actividades rutinarias hasta las cuatro o seis de la tarde, esto les daría la oportunidad de evitar las aglomeraciones y un posible contagio. “Lo del 7+7 sí te puedo decir que estoy de acuerdo, pero a la vez no, porque en las semanas de flexibilización no se ven colas. En la semana radical sí se ven colas. Eso es lo que queremos evitar, el contacto y la aglomeración por el virus”.

Parra rechazó que se tenga planteado flexibilizar las medidas de prevención durante el asueto de Semana Santa. “Imagínate en una playa donde hay tanto contacto, ahí no te puedes cuidar como por lo menos en la vía. No está bien eso. Porque si van a eliminar las cuestiones de las iglesias, imagínate en las playas. Hay que tratar de evitar la aglomeración, en la playa va mucha gente, igual que en las iglesias. No estoy de acuerdo con esa flexibilización tan libre”, afirmó.

El estudiante Jhazel Peña indicó que las limitaciones de tránsito de las semanas radicales impiden la libre realización de actividades académicas: “Nos obliga a permanecer un poco más en casa, aun teniendo la libertad del horario entre los comercios y todo lo que es nuestro día a día como rutina”.
Justo el día en que Venezuela cumple un año desde que se decretó la cuarentena preventiva, Peña añadió que “como jóvenes nos limita mucho el estudio, que es nuestra base como formación”.

“Aprovechando el tiempo que tenemos actualmente, lo ideal sería tener un poco más de libertad a la hora de tener estudios presenciales. La cuarentena básicamente ha cambiado el método de estudio por el estudio de manera virtual, y muchas personas no cuentan con un smartphone o un dispositivo portátil para poder controlar el estudio, lo que genera una pausa en los estudios y optar por el trabajo”.

“Lo que está mal, está mal”

De igual forma, Peña denunció que muchas personas aprovechan la flexibilización para incumplir las medidas de prevención establecidas: “En cuanto a las actividades, se violan mucho en los horarios de la tarde. Por ejemplo, las personas cuando salen de sus trabajos permanecen en las adyacencias de las calles, esquinas y licorerías. Incluso, vi comercios que trabajan de manera clandestina en cuanto a consumo de licor. Hace que en gran parte de las comunidades opten por salir a altas horas de la tarde, incumpliendo las normativas establecidas de la flexibilización, incluyendo la radicalización”.

Por su parte, Pastor Blanco exhortó a las autoridades a darle mayor importancia a la planificación. “Lo acertado tiene que ir bien encaminado. La planificación es vital. Si tú no planificas en un instante como este, las cuestiones se pierden de control porque no es posible que haya una radicalización y que vengamos de un Carnaval que yo los vi en la televisión que estaban como si nada”.

Rechazó que haya personas que consideran que el virus se toma “vacaciones”, durante las semanas flexibles. “No es que esto se va se va de vacaciones, esto está ahí todo el tiempo y las medidas hay que tomarlas, pero tampoco podemos morir de hambre en casa. Tenemos que salir a trabajar, a ganarnos el día a día, emprender; pero todo es planificación. Tengo que cuidarme, pero eso no significa que no voy a salir de casa, sino cómo llevo el sustento. Todo tiene que ir planificado. No puedes darte el lujo de estar improvisando todo el tiempo”.

A juicio de Blanco, las medidas anunciadas por Maduro y su equipo son improvisadas: “Esta semana iba a ser de flexibilización y resulta que ‘epa, córtalo’, no, no estás planificando. Cuando no planificas, estas son las consecuencias de no planificar. Yo no sé hasta qué hora está el transporte hoy y yo estoy en Venezuela, entonces, no se justifica. A principios de octubre yo tuve COVID. Estuve en consulta con los médicos vía telefónica, pero todos los síntomas eran de COVID, a pesar de que al principio me cuidé bastante. Pero no basta con cuidarse, hay que también cuidar las medidas”.

Aseveró que con planificación se puede prevenir que se incrementen los casos. “Este año que pasó fue crítico, fue fuerte, pero este nuevo año como que los veo aún más desorganizados. Hemos tenido mucha suerte los venezolanos, de verdad, no es que los sistemas de salud están tomando las medidas. Es que nosotros también tenemos un sistema inmune que nos está ayudando y yo soy de izquierda, pero cuando las cosas están mal, están mal”.