Es una enfermedad silenciosa que afecta a millones de mujeres en todo el mundo. El cuidado integral, que aborde tanto los aspectos físicos como emocionales de esta enfermedad, puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las pacientes.
La alta ingesta de alimentos como hallacas, pernil y pan de jamón, ricos en grasas y calorías, pueden influir en el desarrollo de cálculos en la vesícula y otras dolencias.