Tras muchos meses de espera, Madrid ya puede disfrutar de su propio autocine, una práctica de hace varias décadas que se ha vuelto a poner de moda. Como no podía ser de otra manera, la película «Grease» (Vaselina en español) fue la encargada de inaugurar el lugar.
Con capacidad para 350 coches y un máximo de 1.500 espectadores, se espera revivir el éxito de la última sesión en sus próximas citas, colgando de nuevo el cartel de «no hay billetes».
HispanoPost se acercó hasta el autocine para entrevistar a las primeras personas que han podido disfrutar de la película.



