La mayor parte del presupuesto familiar se destina a la adquisición de alimentos, seguido de productos de cuidado personal, salud, telecomunicaciones y prendas de vestir o calzado, afirmó Carlos Jiménez, director de Tendencias Digitales, basado en el estudio “Perfil del Consumidor Venezolano”.
Indicó que “la participación de los alimentos dentro de ese presupuesto se ha incrementado en la medida en que la crisis económica se ha profundizado, dejando menos espacio para otros rubros. Incluso, dentro de los alimentos también algunos rubros salen menos favorecidos, principalmente los que tienen una mayor elasticidad-precio”.
Jiménez sostuvo que la pandemia por COVID-19 no solamente afectó la salud de la gente, sino sus bolsillos. “De hecho, según Tendencias Digitales, 80% de los consumidores venezolanos declararon que sus ingresos se vieron disminuidos en el segundo año de la pandemia (2021)”, aseveró.
Sin embargo, agregó que Venezuela mejoró con relación a 2020, pasando de 89% a 80% de consumidores con menos ingresos, pero sigue estando peor que el promedio de la región, ya que en América Latina 55% de las personas dijeron haber disminuido sus ingresos el año pasado.
Manifestó que el impacto en la pandemia en los consumidores va más allá de la caída de los ingresos. La crisis de la COVID-19 impactó aspectos esenciales en la vida de las personas, como la alimentación, el trabajo, los estudios y el sueño. “En general, se puede decir que estamos comiendo menos sano, trabajando más horas y durmiendo menos”, subrayó.
“Cuidado con generalizar”, alertó Jiménez. “Estos son mensajes generales, pero hay que tener cuidado con generalizar. Por ejemplo, las generaciones de consumidores se comportan diferentes. Se puede decir que la mayoría está preocupada por la salud y la economía, pero los más jóvenes -generación millennial y generación Z- están más enojados al no poder moverse con más libertad”.
Tendencias en Venezuela
Señaló que “Venezuela siempre debe verse con detalle”. En principio, muchas de las tendencias regionales también se ven en el país, pero las condiciones locales obligan a afinar el análisis, agregó. Por ejemplo, en 2020 cuando todos se preocupaban por la salud y la economía, Venezuela se preocupaba por la salud, pero también por la escasez de combustible. “Sorprendentemente en la misma proporción”, dijo.
Este año sigue el mercado venezolano marcando diferencias “porque, aunque seguimos en crisis, se rompe con la tendencia a la caída del Producto Interno Bruto (PIB) que, más allá de la polémica en las redes sociales, sí coincide con una percepción favorable de la situación personal declarada por una mayoría de los venezolanos, según las encuestas de Datanálisis. Además, la pandemia ha coincidido con la flexibilización de ciertos controles y con la presencia de algunas plataformas digitales que le han facilitado la vida a una proporción de la población, como e-commerce, transporte, medios de pago, apuntó Jiménez.
¿Qué se espera para este año?
El director de Tendencias Digitales comentó que según algunos analistas la economía venezolana experimentará crecimiento, pero el cual está muy lejos de compensar la caída acumulada del PIB en los últimos años. “Igual lo celebramos”, destacó.
Además, considera que “seguiremos inmersos en una pandemia que no deja de afectar la operación de las empresas y, por ende, la vida de la gente. Seguimos en un entorno global y local complejo, pero en ese contexto también hay oportunidades, porque hay muchos problemas por resolver”, expresó.
En este sentido, detalló que “las empresas deben conocer muy bien las necesidades y expectativas de un mercado cambiante y ajustar su oferta. Esto generará oportunidades para los comerciantes e importadores para cerrar la brecha. Pero también hay espacios en otras actividades donde la oferta estaba muy limitada, tales como tecnología, salud e incluso hay espacios para bienes y servicios orientados a un segmento que busca indulgencias en medio de una situación compleja. También en mercados muy verticales para atender, por ejemplo, a la tercera edad, padres de los emigrantes”.
Jiménez recomienda que las empresas analicen las tendencias y luego estudien sus oportunidades (dimensionar y evaluar), “evitando invertir a lo loco. No todos los negocios van a tener oportunidades y en algunos la competencia va a ser intensa así que hay que estar bien preparado”.
