En un campo de desplazados luchan contra las altas temperaturas que se alcanzan estos días en el norte de Irak, y que se vuelven insoportables bajo los plásticos de las tiendas de campaña.
Las familias deben lidiar con temperaturas que tanto de día como de noche alcanzan los 45 grados y además generan la presencia de escorpiones y serpientes.



