El Fondo Monetario Internacional (FMI) bloqueó a Nicolás Maduro la posibilidad de acceder a casi 400 millones de dólares en derechos especiales de giro (DEG) para los Estados miembro, según reseñó la agencia de noticias Bloomberg.
El FMI habría tomado la decisión debido a la inestabilidad política que existe en Venezuela, agudizada desde el pasado 23 de enero, cuando Juan Guaidó se juramentó como presidente encargado y fue reconocido por más de 50 países, dijeron dos fuentes consultadas por Bloomberg.
Venezuela ya redujo sus activos de reserva internacional de casi 1.000 millones de dólares en marzo de 2018.
La agencia especializada en finanzas destacó en su publicación que la cautela del Fondo marca al menos una derrota temporal para Maduro en un momento que busca con urgencia dinero en el extranjero para evitar un colapso económico devastador, que podría socavar el apoyo clave de los principales comandantes militares. Los DEG representan una de las últimas fuentes de efectivo para Maduro.
Casi dos tercios de las reservas extranjeras de Venezuela, calculadas en 9 mil millones de dólares en oro, ha sido difícil de liquidar debido a las sanciones de los Estados Unidos.
El portavoz del FMI, Raphael Anspach, dijo que no podía comentar sobre el estado de los DEG, que se valoran frente a un conjunto de cinco monedas mundiales y se establecieron en la década de 1970 para protegerse del exceso de confianza en el oro o el dólar estadounidense. Venezuela ha usado históricamente los DEG para reforzar sus reservas, que han disminuido a casi las más bajas en décadas.
Bloomberg intentó contactar a voceros del Ministerio de Finanzas, pero declinaron hacer comentarios. Por su parte, el equipo de comunicaciones del Banco Central de Venezuela no respondió llamadas ni correos de la agencia de noticias.
Desde el equipo de Juan Guaidó, Ricardo Hausmann señaló que el FMI está protegiendo los activos hasta que un nuevo gobierno asuma el control. «Esos fondos estarán disponibles cuando termine esta usurpación», dijo en una entrevista en la sede de Bloomberg en Nueva York.
FUENTE: Bloomberg
