Desde el pasado sábado, 26 de febrero de 2022, el delantero venezolano Eric Ramírez puede decir que ya juega en la liga de los padres, luego del nacimiento de su primogénita Camila, que llegó al mundo en unas condiciones angustiantes que tienen al ariete en una encrucijada.
Ramírez, de 23 años, juega en ligas europeas desde 2017, cuando dejó las filas de Estudiantes de Caracas, para unirse al MFK Karvina de la República Checa. Luego tuvo una primera incursión en el fútbol eslovaco, cedido a préstamo en el FK Senica, donde permaneció poco más de cuatro meses.
A los pocos días de su regreso a República Checa, el jugador fue transferido oficialmente al FK DAC 1904 de la ciudad de Dunajská Streda, en Eslovaquia.
Actualmente, el barinés es ficha del Dinamo de Kiev de la Primera División ucraniana. El histórico club se hizo con sus derechos a mediados de 2021, a cambio de 1.75 millones de euros. Sin embargo, desde finales de enero, el espigado ariete se encuentra jugando a préstamo en el Sporting de Gijón, en la Segunda División de España.
La condición angustiante que gira en torno al nacimiento de su hija, se debe a que su esposa no pudo viajar con él a la ciudad española, por lo avanzado de su estado de embarazo. Lo que motivó a que permaneciera en Kiev al menos hasta después de dar a luz.
Qué podía imaginarse Eric Ramírez que su hija vendría al mundo envuelta en una crisis bélica, mientras que las bombas rusas –ordenadas por el presidente Vladimir Putin– llovían sobre la capital y otras ciudades de Ucrania.
“La madre y la niña están bien, tranquilas, en el sótano del hospital, que es bastante seguro dentro de lo que cabe. Hace tres días sí se escuchaban las explosiones, pero ahora está todo en calma”, relataba el delantero. “No se vino conmigo porque era imposible. La barriga estaba muy grande, no podía viajar, no podía subir a un avión”.
El propio jugador reconoce que mientras estaba en Kiev, se escuchaban rumores de una posible guerra, pero no parecían más que eso, rumores. Nunca les pasó por la cabeza la posibilidad de que esto se convirtiera en realidad, pues asegura que de habérselo imaginado, su esposa no se hubiera quedado en dicha ciudad.
Por otro lado, Ramírez se mostró agradecido con el club en el que milita actualmente, según sus propias palabras, el Sporting le ha prestado mucha ayuda, al igual que la selección nacional y la Federación Venezolana de Fútbol. “Con tantas personas detrás, tengo mucha fe en que pronto podré sacarlas de ahí”.
Y esa es –precisamente– la prioridad. Eric está buscando, por todos los medios, la seguridad para Camila y su esposa Fabiola; y esto pasa por sacarlas definitivamente de Ucrania. Cuenta el delantero que lo más viable es que salgan por tierra hacia Polonia, y a partir de allí definir un destino, bien sea España o Venezuela.
“La clave es dejar atrás Ucrania. Me gustaría que estuviera ya en casa y que mi madre vea a la niña”, destacó el punta criollo, que al menos agradece que la madre de su esposa pudiera llegar a tiempo, para hacerle compañía durante estos tiempo tan complicados.
