A través de un comunicado, el arzobispo de Múnich, el cardenal Reinhard Marx, pidió al papa este viernes que le libere de sus funciones y reconoció el «fracaso» de la iglesia católica en la «catástrofe de abusos sexuales» en el seno del clero alemán.
«Es importante para mí compartir la responsabilidad de la catástrofe de los abusos sexuales perpetrados por responsables de la iglesia en las últimas décadas», escribió al papa, y denunció también un «fracaso institucional» a la hora de tratar este escándalo que sacudió al clero del país.
Marx estima que la iglesia ha llegado a un «punto muerto».
Las recientes conversaciones mostraron que «algunos en el seno de la iglesia no quieren aceptar esta responsabilidad ni por tanto la complicidad de la institución y se oponen a cualquier diálogo sobre la reforma y renovación en relación a la crisis de los abusos» sexuales, señala el texto.
La dimisión de Reinhard Marx coincide con la decisión del papa Francisco de ordenar la semana pasada una investigación sobre la manera de tratar los casos de abusos sexuales de menores en la diócesis de Colonia, la mayor de Alemania, sacudida por un escándalo desde hace meses.
con información de AFP
