El pasado jueves 19 de septiembre, el dirigente político Henrique Capriles Radonski dio a conocer a la Junta Directiva de Primero Justicia (PJ) su decisión de no seguir formando parte de dicho buró político, pese a que seguirá militando en las filas de la tolda aurinegra.
Desde hace varios años corren los rumores sobre las diferencias internas en el movimiento político que, fue fundado como partido en el año 2000 con Capriles, Julio Borges y Leopoldo López, a la cabeza. Posteriormente, se fueron integrando otros líderes como los hermanos Guanipa, Carlos Ocariz, entre otros; así como, también, se conoció la separación de quienes decidieron militar en otras filas como López, Gerardo Blyde y demás.
En teoría, en la actualidad el grueso de las decisiones justicieras debe pasar por la aprobación de Julio Borges – en el exilio-, Tomás Guanipa, Henrique Capriles y Carlos Ocariz, pero esto ha sido una “misión titánica en los últimos años”, según explicó una fuente ligada al partido que prefirió mantener su identidad en reserva, por las diferencias y “hasta rivalidades” que existente entre los dirigentes mencionados anteriormente.
Así pues, el pasado lunes 23 de septiembre, se hizo público un comunicado de Capriles en el cual presentaba su renuncia “irrevocable” a su curul como parte de la Junta Directiva de PJ, según dice el texto, por tratarse de una organización “sin propósito ni dirigencia clara”.
También, señaló en la misiva que, a su juicio, la directiva de la tolda aurinegra presenta una “pérdida de visión”; así como, falta de unidad interna y conducción colegiada y en la “existencia de diferencias irreconciliables entre gran parte de nosotros con un grupo interno de esta propia Junta”.
Capriles vs. Borges
En el comunicado, además, expuso a su compañero de luchas y fundador del partido Julio Borges, en el mismo texto en el que critica la “falta de transparencia” y señaló supuestas discordancias en la rendición de cuentas por parte de los administradores; lo acusó de cometer algunas “bajezas”, típicas de un “pequeño cogollo”.
Cita el dos veces alcalde de Baruta y gobernador de Miranda, “debo mencionar que ante todas las bajezas a las cuales hemos sido expuestos algunos militantes de Primero Justicia, por parte del señor Julio Borges, quien maneja las comunicaciones del partido dándole prioridad a sus intereses particulares y quien además tiene una larga historia en el uso pagado de redes y portales para atacar y desprestigiar, incluso a miembros de este partido y de la oposición democrática venezolana”.
En su rechazo contra la Junta Directiva de PJ, también, señaló en el mentado comunicado que “lo único que hacen es debilitar al partido, hacerle sentir a la militancia el extravío del mismo y, por tanto, cada día aumentar la desconexión con el sentimiento y los anhelos de cambio de los venezolanos”.
La decisión momentánea
Por su parte, el lunes 23 de septiembre, la dirección nacional de Primero Justicia (PJ) comunicó su rechazo a la renuncia de Capriles, como parte de la Junta Directiva, y crearon un grupo de trabajo que se encargará de abordarlos problemas mencionados por el también dos veces candidato presidencial.
La misión de este equipo de trabajo será analizar los detalles de las acusaciones y propuestas presentadas por Capriles. También, está encomendado a buscar la manera de restaurar la confianza y la transparencia dentro de la organización y el fortalecimiento de su estructura en momentos críticos.
Otras acciones
Hace unos días también se conoció la participación del exmilitante de Primero Justicia, Eudoro González en la salida coaccionada de Edmundo González Urrutia del país, para posteriormente exiliarse en España. Por lo que desde la junta directiva se anunció la decisión de sancionar al exparlamentario.
Poco después se conoció que esta sanción consistía en la “autoexclusión partidaria”, calificando su actuación como una “acción unilateral”, por lo que, la expulsión del exdiputado es, a juicio de quienes lideran la tolda política, “un paso que demuestra la intención de Primero Justicia de mantener la coherencia y disciplina interna”.
Dado que la decisión de renunciar de Capriles y la expulsión de González ocurrieron en tiempos cercanos, algunos se aventuraron a asegurar que la primera tenía que ver con el descontento del exgobernador mirandino con esta acción justiciera, pero este rumor fue desmentido por una fuente cercana a líder político, quien prefirió mantenerse en reserva.
