El cardenal estadounidense Robert Francis Prevost Martínez fue elegido como el nuevo Papa de la Iglesia católica, que liderará con el nombre de León XIV, tras la cuarta votación, la tercera de este jueves, de los 133 purpurados reunidos en el Cónclave celebrado en la Capilla Sixtina.
Se trata del primer Pontífice de la historia originario de Estados Unidos, lo que supone un cambio significativo en la Santa Sede en plena era de Donald Trump.
«Seguimos conservando en nuestros oídos esa voz débil, pero siempre valiente del papa Francisco que gobernó Roma. Esa mañana del día de Pascua, seguid esa bendición, Dios nos quiere a todos y el mal no prevalecerá. Por lo tanto, sin miedo, unidos de la mano de dios y entre nosotros avancemos, seamos discípulos de Cristo, Cristo nos precede, el mundo necesita su luz, la humanidad le necesita como el puente para ser alcanzados por Dios y por su amor, ayudadnos a mantener puentes para hacer un único pueblo en paz. Gracias al papa Francisco», señaló en sus primeras palabras tras ser elegido.
El anuncio generó un estallido de júbilo entre los miles de presentes en la Plaza San Pedro del Vaticano, donde se esperó con expectativa el anuncio de quien sucedería al último Pontífice, Francisco, el argentino Jorge Bergoglio.
Robert Prevost era uno de los candidatos favoritos a suceder a Francisco. A este cardenal estadounidense, misionero de Chicago, de 69 años, hace unos meses el Papa recién fallecido le otorgó un importante papel dentro de la curia vaticana.
Robert Francis Prevost Martínez fue elegido el pasado enero por el propio Francisco como nuevo prefecto de la «Congregación de Obispos» y era el encargado de seleccionar a los nuevos obispos. Nacido en Chicago, tiene orígenes franco italianos y también español, puesto que su madre tenía ascendencia sepañola. Fuentes conocedores destacan su currículum impecable y su visión internacional como puntos fuertes.
De su formación, se sabe que se licenció en Ciencias Matemáticas y también se especializó en Filosofía. Luego también estudió Teología en Chicago, donde obtuvo una mención en misión intercultural y a los 26 años se ordenó sacerdote y acabó, al poco tiempo, mudándose a Perú donde estuvo durante años haciendo de misionero con los agustinianos.
Con información de El Español y ABC
