Las campanas de las iglesias de Francia repicaron durante siete minutos después de que el avión del pontífice estadounidense-peruano, cuya abuela paterna nació en Francia, aterrizara en las afueras de París, poco antes de las 08H00 GMT, reporta RFI/AFP.
De acuerdo con la reseña, el sumo pontífice fue recibido por el presidente Emmanuel Macron y su esposa Brigitte, vestida de negro, y con honores militares, en lo que constituye la primera visita de un jefe del Vaticano a París desde la realizada por Benedicto XVI en septiembre de 2008.
«Viajo a Francia como a otros lugares del mundo en calidad de discípulo de Jesucristo, deseando proclamar la paz, la paz de Cristo en todo el mundo», declaró el Papa a bordo del avión.
Desde el aeropuerto, el Papa tomó la ruta para dirigirse directamente al Palacio del Elíseo, sede de la presidencia, donde dirigirá las primeras palabras en Francia como líder espiritual de 1.400 millones de católicos, y luego en la Unesco, en un contexto de inquietud creciente sobre la IA.
Macron tiene previsto obsequiarle, entre otros, una reproducción parcial de uno de los nuevos vitrales de la catedral de Notre-Dame y un «fragmento de ADN sintético» sobre el que se colocó «un ejemplar único» del Evangelio.
A continuación, tendrá lugar el primer baño de masas a bordo de su papamóvil a lo largo de 2,5 kilómetros por las calles del centro de París hasta Notre-Dame.
