Los visitantes de una playa mexicana se encontraron con un temporadista poco común: Un enorme cerdo. El puerco se echó en la arena a la orilla del mar para mojarse con las olas. Un bañista grabó la inusual escena.
Los visitantes de una playa mexicana se encontraron con un temporadista poco común: Un enorme cerdo. El puerco se echó en la arena a la orilla del mar para mojarse con las olas. Un bañista grabó la inusual escena.
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