El canciller de España, Josep Borrell, criticó este lunes el ritmo de trabajo demasiado lento de la iniciativa lanzada por la Unión Europea con países latinoamericanos para tratar de encontrar una solución a la crisis en Venezuela.
Está claro que Europa no tiene un sentimiento de urgencia, y la urgencia existe, aseguró Borrell a su llegada a una reunión con sus pares de la UE en Luxemburgo, en la que abordarán el trabajo del Grupo de Contacto Internacional.
El 7 de febrero, en Montevideo, el grupo de contacto se dio 90 días para intentar sentar las bases de cara a una elección presidencial anticipada en el país, algo que Nicolás Maduro ya ha descartado.
A un mes de que finalice ese plazo, Borrell llamó a acelerar el trabajo del GCI, cuyo ritmo es lento, demasiado lento. Los plazos que se fija la UE son excesivamente lentos para la urgencia y la gravedad de la situación, recalcó.
Fuente: AFP
