La tropa de las FARC está dispersa en campamentos de concentración donde espera saber si finalmente el gobierno y sus jefes llegarán a un acuerdo de paz definitivo, pues el que ya se había firmado fue negado en un plebiscito el pasado 2 de octubre.
HispanoPost visitó uno de sus puntos en Conejo, Guajira, zona norte de Colombia. Encontró que los guerrilleros visten de civil y no portan armas de guerra. Mientras esperan el anuncio de un posible acuerdo final, sostienen que se están quedando sin dinero para alimentarse y solventar todos los demás gastos de rutina.
Fabio Borges, integrante del frente 59, dijo a HispanoPost que han pedido colaboración a quienes hasta no hace mucho se les exigía pagar un impuesto de guerra.
Si el gobierno no resuelve rápidamente, de asumir el costo del sostenimiento de nuestros guerrilleros, hay una gran amenaza para los acuerdos porque de dónde nos vamos a financiar, eso es obligación del Estado, afirmó Borges.
En esta región donde antes había constantes combates y bombardeos, se respira un ambiente de armonía en el que los ciudadanos acudieron a hacer una vigilia por la paz y algunos a buscar a sus seres queridos secuestrados por esta guerrilla.



