Las sanciones comerciales de la administración de Donald Trump contra Petróleos de Venezuela (Pdvsa) buscaban un cambio político al restringir la producción, las exportaciones y los ingresos en divisas para Venezuela.
Sin embargo, el colapso total nunca ocurrió. Las sanciones han tenido un efecto contrario: la producción de crudo y la exportación han aumentado y, en consecuencia, los ingresos. Esto permite al régimen de Nicolás Maduro mantenerse en el poder.
