El gobierno de Nicolás Maduro anunció el pasado lunes la suspensión temporal, a partir del 31 de julio, de los vuelos comerciales desde y hacia Panamá y República Dominicana, en rechazo a «acciones injerencistas» de estos países con respecto a las elecciones presidenciales realizadas el domingo 28 de julio en Venezuela.
En un comunicado, el Ministerio de Transporte indicó que la suspensión empieza a las 8:00 hora local (12:00 GMT) del próximo miércoles y responde también a «la presunción del uso de la aviación civil con fines no compatibles con los principios de seguridad, así como los derechos aerocomerciales amparados en el Convenio de Chicago «.
Además, el Ministerio de Transporte, “rector de la movilidad nacional e internacional se reserva las acciones legales, en apoyo firme a las decisiones políticas del Estado, a fin de hacer respetar, preservar y defender el derecho inalienable de la autodeterminación del pueblo venezolano”.

Horas antes a la decisión de suspender temporalmente estos vuelos, los gobiernos de Panamá y República Dominicana, al igual que los de Uruguay, Argentina, Paraguay, Perú, Costa Rica, Ecuador y Guatemala cuestionaron los resultados electorales en Venezuela
Asimismo, exigieron una revisión exhaustiva de los resultados en función de las actas de totalización y pidieron una reunión urgente de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En respuesta, el gobierno de Maduro exigió a Panamá y República Dominica, así como también a Argentina, Chile, Costa Rica, Perú y Uruguay, «el retiro, de manera inmediata, de sus representantes en territorio venezolano», en rechazo a sus «injerencistas acciones y declaraciones» sobre las elecciones del 28 de julio.
Venezuela también anunció el retiro de todo el personal diplomático de las misiones» en estos siete países latinoamericanos, según informó el canciller Yván Gil, en un comunicado.
Panamá y República Dominicana son países frecuentemente usados por venezolanos y ciudadanos de otras nacionalidades para hacer conexiones aéreas ante la baja oferta de vuelos directos desde y hacia Venezuela.
Horas antes, la Administración de Nicolás Maduro exigió a ambos países, así como a Argentina, Chile, Costa Rica, Perú y Uruguay, «el retiro, de manera inmediata, de sus representantes en territorio venezolano», en rechazo a sus «injerencistas acciones y declaraciones» sobre las presidenciales.
Asimismo, Venezuela decidió «retirar todo el personal diplomático de las misiones» en estos siete países latinoamericanos.
