Representantes de petroleras internacionales se mostraron listas el pasado martes para operar en Venezuela en un nuevo clima de negocios bajo la tutela de Estados Unidos, pese a los retos operativos que enfrenta la industria nacional, según expresaron en la Cumbre Internacional de Petróleo y Gas (VIOGS 2026), que se realiza en Caracas.
«Toda Venezuela es una tremenda oportunidad para nosotros y para nuestros planes de crecimiento, y por eso estamos aquí», dijo Erik Keskula, director ejecutivo de Exploración y Producción de UCC Oil and Gas Holding de Catar, durante la Cumbre.
Directivos de petroleras como Repsol, Siemens AG, Hunt Oil Co, Maurel & Prom y UCC Holding, así como empresas de servicios de varios países, asistieron al foro en Caracas.
Maurel & Prom también avanza en sus operaciones, aunque su experiencia reciente muestra las dificultades que todavía existen. La compañía, junto con BP, Chevron, Eni, Repsol y Shell, obtuvo a comienzos de año una licencia estadounidense para operar en Venezuela.
César Álvarez, gerente general adjunto de la petrolera francesa, reconoció que inicialmente fueron “quizás muy optimistas” y que tuvieron que retrasar algunas actividades.
Pese a esos ajustes, Maurel & Prom espera cerrar el año con una producción de 23.000 barriles diarios.
El gran ausente fue la empresa North American Brue Energy Partners (Nabep), que acordó en agosto con Estados Unidos el ambicioso plan para operar 17 campos en Venezuela con reservas por 65.000 millones de barriles de crudo.
Con ese acuerdo «histórico», como lo denominó el presidente Donald Trump, Estados Unidos controlará el 20% de las gigantescas reservas de petróleo venezolanas.
«Hemos trabajado con el gobierno interino para reabrir las puertas a empresas estadounidenses e internacionales de renombre para comercializar petróleo venezolano», dijo Michael García, jefe adjunto de misión de la embajada de Estados Unidos en Venezuela.
La crisis eléctrica fue un tema recurrente en las ponencias. Incluso, se produjeron dos cortes eléctricos durante la jornada.
«Debemos entender cuáles son las debilidades institucionales y luego las debilidades de infraestructura, pero podemos abordar esos problemas con bastante rapidez», apuntó Hunter Hunt, CEO de Hunt Energy Holdings.
«Cuando los gobiernos anfitriones adoptan el mismo enfoque, ayuda a comenzar a abordar esas deficiencias muy rápidamente (…) lo estamos viendo aquí en días», agregó Hunt.
Con información de DW y Portafolio
