La oposición venezolana liderada por María Corina Machado presentó el jueves una propuesta orientada a privatizar la industria petrolera del país, aumentar la producción a más de 3 millones de barriles diarios y convertir a Venezuela en el “centro energético de las Américas”.
El liderazgo opositor, que denuncia fraude en los comicios presidenciales del año pasado y que se acredita con actas el triunfo electoral, presentó sus propuestas en el CERAWeek 2025 de S&P Global, la principal conferencia del mundo en ese sector.
El excandidato presidencial Edmundo González aseguró que el país puede lograr, con las “políticas correctas”, un crecimiento “rápido y sustentable” en el sector energético y que el plan de gobierno “Venezuela tierra de gracia” está diseñado en ese sentido.
Machado, a quien González nombraría vicepresidenta en caso de lograr asumir la presidencia como sigue planteando, propuso la privatización de la industria petrolera y gasífera del país.
“Será 10 % gestionada por el sector privado, mientras que el gobierno actuará únicamente como un regulador transparente”, dijo desde la clandestinidad en un video dirigido a compañías energéticas globales.
Además, busca garantizar la protección a la inversión dentro del marco legal venezolano para propiciar «estabilidad y seguridad a largo plazo”. También propone que los campos de petróleo y gas estén abiertos a la operación privada con “plenas garantías de derechos de propiedad” y que la participación del Estado sea subastada de manera transparente.
El proyecto de reforma también ofrece incentivos fiscales competitivos para “acelerar la inversión y el desarrollo”, permitiendo que los ingresos sean reinvertidos en infraestructura, educación y crecimiento económico.
Permitiría a los socios actuales de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) modificar sus contratos a términos más beneficiosos.
Gobierno de Maduro califica la propuesta de aberración
El miércoles, un día antes de la presentación, el gobierno venezolano calificó la propuesta como una «aberración», y un «intento desesperado por regalar» la soberanía a intereses extranjeros.
«Repudiamos esta maniobra entreguista de la ultraderecha apátrida, que pretende congraciarse con poderes corporativos y enemigos de la patria. Estos lacayos promueven agendas que sólo benefician a sus aliados externos, ignorando que Venezuela es soberana y dueña de sus recursos», escribió el canciller Yvan Gil en sus redes sociales.
Gil insistió en que el gobernante Nicolás Maduro activó un plan de independencia productiva, y que la industria petrolera «seguirá siendo un pilar fundamental para el desarrollo nacional, bajo control del Estado y en beneficio del pueblo».
Maduro dijo esta semana que, sobre la base de las leyes, las puertas del país están abiertas para todas aquellas inversiones extranjeras en petróleo, gas, petroquímica y refinación.
“El que quiera venir a trabajar con nosotros puertas abiertas, alfombra roja y abrazos de amor, el que quiera venir. El que no pueda venir porque se lo prohíban lo queremos mucho, pero nosotros vamos a seguir produciendo, lo lamentamos mucho al que le prohíban por un decreto imperial producir y ganar dinero en Venezuela», manifestó el gobernante.
La nacionalización de la industria hace dos décadas bajo el expresidente Hugo Chávez y los impagos de deuda han dado lugar a decenas de demandas y arbitrajes, algunos de los cuales siguen sin resolverse. Muchos acreedores están detrás del activo más valioso de Venezuela, el refinador estadounidense Citgo Petroleum.
Con información de VOA
