A unas horas del impacto del huracán Matthew a la oriental ciudad de Santiago de Cuba, la tranquilidad pareció apoderarse de sus vecinos, quienes se dicen preparados para enfrentar el poderoso fenómenos meteorológico.
Mercados abarrotados de personas en busca de comida, dueños de negocio asegurando sus pertenencias, gente confiada en las medidas adoptadas, son matices de las horas previas a la llegada del huracán. HispanoPost transitó las calles de Santiago y dialogó con sus habitantes.



