El gobierno de Trump amplió el requisito para que los inmigrantes que buscan la ciudadanía estadounidense demuestren “buena conducta moral”, una medida que abogados de inmigración califican como preocupante porque añade incertidumbre al proceso de naturalización.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés), una agencia del Departamento de Seguridad Nacional que administra el sistema legal de inmigración del país, instruyó la semana pasada a sus funcionarios, a través de un memorando, a considerar con mayor peso tanto los “atributos o contribuciones” positivos como los negativos de las personas que buscan la ciudadanía estadounidense.
El memorando, enviado a los funcionarios de USCIS el viernes, les exige adoptar un enfoque más “holístico” al evaluar si un inmigrante que solicita la naturalización ha demostrado de manera afirmativa que cumple con la carga de probar que es “digno de asumir los derechos y responsabilidades de la ciudadanía estadounidense”.
La agencia dijo en un comunicado que la nueva directriz busca garantizar que sus funcionarios valoren en mayor medida los atributos positivos de un inmigrante, y no simplemente la “ausencia de mala conducta”, para reflejar su carácter.
“La ciudadanía estadounidense es el estándar de oro de la ciudadanía: solo debería ofrecerse a lo mejor de lo mejor del mundo”, dijo en un comunicado Matthew J. Tragesser, portavoz de USCIS.
El requisito de demostrar buena conducta moral ha sido desde hace tiempo parte del proceso de naturalización en Estados Unidos. Pero abogados de inmigración dijeron a CNN que el memorando está diseñado de manera que impone cargas adicionales a quienes atraviesan ese proceso.
