Profesores y estudiantes vuelven a las calles para exigir mayores recursos para educación y el pago de los salarios atrasados de los docentes. En lo que va de año, prácticamente no ha habido clases lectivas, a causa de la huelga general que fue iniciada por los funcionarios y secundada después por los estudiantes con el Movimiento Ocupa en diversas escuelas del Estado de Río de Janeiro.
En un acto unificado han vuelto a pedir inversión para educación y salud y han lanzado proclamas contra la celebración de las olimpiadas que supondrá un incremento del gasto público frente a la precariedad de los servicios primarios.
El acto ha hecho recordar a las protestas que miles de jóvenes protagonizaron en 2013 y 2014 por la subida de la tarifa del transporte público y en protesta por el gasto realizado para la celebración de la Copa del Mundo. En aquel momento, las manifestaciones tuvieron repercusión internacional por los fuertes enfrentamientos entre policía y manifestantes.
En esta ocasión, la confusión se ha producido al final del acto, aunque se ha disuelto rápidamente debido al fuerte cordón policial. Los jóvenes intentaron romper la barrera con piedras y cohetes, pero era número demasiado reducido en comparación con el de las fuerzas del orden.
Finalmente, han sido conducidos a la comisaría de policía, cinco jóvenes, un chico y cuatro chicas, el primero de ellos, según los agentes, por portar arma blanca en la mochila.
Como ya ocurriera en las protestas de 2013 y 2014, la prensa ha sido blanco de represión por parte la policía militar, uno de los periodistas fue detenido cuando intentaba registrar el momento en el que era apresado uno de los jóvenes.



