El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro se unió a una manifestación en la capital del país, en la cual los manifestantes pidieron el fin de las medidas de cuarentena y algunos instaron a la intervención militar para cerrar el Congreso y la Corte Suprema.
El Congreso y la Corte Suprema han apoyado las medidas de aislamiento social impuestas por los gobernadores del país.
El presidente no usó una mascarilla y tosió varias veces mientras hablaba ante la multitud de un par de cientos de simpatizantes en Brasilia.
Bolsonaro se ha mostrado reacio a las medidas y desde que comenzó la crisis ha subestimado al coronavirus que ya ha dejado más de 3 mil contagios en el país.
