El más reciente informe de la Unidad de Información y Estadística de la Cámara de Comercio de Maracaibo revela que el costo en divisas de la canasta alimentaria para la capital zuliana alcanzó en marzo los 527 dólares; lo que representa un alza de 7,58 % con respecto a febrero “rompiendo la estabilidad relativa que habían mostrado los precios en moneda dura desde inicios de 2023”.
Este estudio, el cual ofrece una visión sobre el comportamiento de los precios de los alimentos en la ciudad, muestra un índice fuertemente impactado por la volatilidad del tipo de cambio, la inflación persistente y el deterioro progresivo del poder adquisitivo de los hogares marabinos.
Según el informe, el costo total de la canasta se ubicó en 36.653 bolívares, lo que representa un incremento de 5.189 bolívares (16,49 %) en comparación con febrero. Este aumento responde, en gran medida, a la depreciación del bolívar frente al dólar cuya tasa oficial -según el Banco Central de Venezuela-cerró marzo en 69,57 bolívares por unidad.
La investigación también destaca que la inflación acumulada en bolívares para la adquisición de alimentos se ubicó en 44,18 % al cierre del tercer mes del año, mientras que la variación interanual -correspondiente al período abril 2024-marzo 2025- alcanzó 122,58 %, “mostrando con claridad los efectos acumulativos inflacionarios sobre los ingresos de los consumidores en moneda local”.
En dólares, la inflación acumulada fue de 7,62 % y la variación interanual se situó en 16,23 %, “confirmando un repunte sostenido en los precios en divisas”.
Evaluación por rubros
Asimismo, en el análisis se presenta un desglose detallado del comportamiento por rubros de la canasta alimentaria. El rubro carnes y sus preparados registró el mayor aumento, con una variación de 23,07% en bolívares y 13,66 % en dólares. Le siguieron leche, quesos y huevos, con alzas de 19,60% en bolívares y 10,45% en dólares.
El rubro de frutas y hortalizas reportó también un incremento de 17,50% en bolívares y 8,52 % en dólares, “confirmando una vez más, la presión inflacionaria sostenida tanto en moneda nacional como en divisas sobre los bienes esenciales.
