Este viernes la Confederación de Industriales de Venezuela (Conindustria) presentó la encuesta de Coyuntura Industrial del primer trimestre de 2020, en la que revela que la capacidad operativa de la manufactura venezolana se desplomó hasta 18,1%, lo que refleja una caída de 3 puntos porcentuales con respecto al año 2019, cuando se situó en 21%.
En este sentido, el presidente del gremio industrial, Adán Celis, calificó la situación de la industria venezolana como dramática, debido a que la operatividad de las empresas viene cayendo de forma sostenida.
De acuerdo con el estudio que trimestralmente lleva a cabo Conindustria, 60% de los encuestados prevé que, de mantenerse el actual contexto económico, su empresa no podrá seguir operando durante un período mayor a 12 meses, lo que se traduce en una mayor pérdida de empleos directos e indirectos que genera el sector. 24% estima que podrá seguir operando de 1 a 2 años, mientras que solo 16% considera que su industria continuará funcionando durante más de 5 años.
La PyME sigue siendo la más afectada
Celis explicó que durante el primer trimestre de este año 70% de los consultados, correspondiente al segmento de la mediana empresa, destacó una caída en sus inversiones, mientras que la pequeña industria reportó que no realizó inversión alguna durante este periodo, en comparación con el mismo lapso en 2019.
66% de las empresas encuestadas manifestó que para el resto del año no realizará inversiones que generen mayor valor agregado a la empresa, sino que se enfocarán únicamente en gastos operativos y de inventarios para mantener la operatividad actual.
Muchas industrias no tienen la capacidad de realizar nuevas inversiones para ampliar su producción o para contratar a más personal, por lo tanto, el dinero que están invirtiendo es únicamente para comprar materia prima y mantener la producción que tienen actualmente, al igual que los puestos de trabajo, explicó.
Según el estudio realizado, 62% de los industriales considera que su cartera de pedidos fue de menor a mucho menor con relación al mismo periodo de 2019. Por su parte, 76% de los encuestados afirmó que solo tienen garantizado entre 0 a 2 meses de trabajo con la actual cartera de pedidos.
Esto evidencia la continua inestabilidad de la producción manufacturera en el primer trimestre del año, tiempo en el cual 60% de las empresas reporta haber disminuido su producción y 8% no produjo. Las más afectadas son la pequeña y mediana industria, pues 13% no tuvo producción alguna y 88% disminuyó su fabricación de productos, puntualizó.
En la misma línea se mantienen las expectativas para el resto del año: 19% de los industriales estima que no producirá en los próximos 12 meses y 35% producirá menos.
Coyuntura COVID-19
A las dificultades por las cuales atravesaba la industria nacional se le suman las medidas de emergencia decretadas a mediados de marzo a causa de la pandemia COVID-19, lo que sitúa la capacidad ociosa del sector en casi 82%.
De hecho, la mitad de los consultados manifestó que, como consecuencia de la paralización de la actividad económica por el Estado de Alarma Nacional, la operatividad de la empresa se había visto afectada, hasta marzo, en 50%.
Además, al momento del levantamiento de este instrumento solo 25% de las empresas reportó haber sido beneficiadas con el pago de nóminas a los trabajadores por parte del gobierno nacional, especialmente las PyMES y algunas productoras de alimentos, ante lo cual 13% de los consultados destacó que esta medida no aplicó para su empresa.
En ese sentido, 89% de los industriales encuestados calificó como insuficientes y deficientes las medidas económicas del gobierno para apoyar a las empresas venezolanas ante la emergencia por la COVID-19.
Por otra parte, Adán Celis mencionó que hace tres semanas sostuvieron una reunión con la ministra del Comercio, Eneida Laya, a quien presentaron una serie de propuestas para ayudar al sector y, lamentablemente, no han recibido ningún tipo de respuesta.
La reunión fue cordial, solicitamos un conjunto de medidas que permitirían ayudar al sector como la reducción del encaje legal, para que la banca privada nos pueda prestar dinero, y otros aspectos que tienen que ver con el tema de impuestos. Sin embargo, no hemos tenido respuesta a nuestras solicitudes hasta el día de hoy, sentenció.
El presidente de Conindustria indicó que, a pesar de las dificultades, el sector privado está comprometido en seguir trabajando y contribuyendo para mejorar la economía. No obstante, aclaró que mientras no haya disposición o un cambio político en el país no se podrá impulsar a las empresas e industrias que se mantienen en Venezuela.
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