Carrie Fisher fue más que una artista que interpretó un personaje famoso. Su interpretación como la Princesa Leia en la saga Star Wars la convirtió en una actriz de culto.
Nadie lo hizo mejor que ella y su imagen icónica trató de ser imitada por otras actrices como Jennifer Aniston y Kate Moss quisieron ser como la Princesa Leia, una personificación que la catapultó pero que también la sumergió.
Fisher Batalló entre éxitos profesionales que probablemente no se vieron opacados con sus trastornos personales. Nunca los ocultó, siempre los sobrellevó y hasta los satirizó.
Otras de las actrices que hicieron audición para el papel de la Princesa Leia fueron Farrah Fawcett, Jessica Lange, Glenn Close, Sigourney Weaver, Meryl Streep, Angelica Huston, Kim Basinger, Cybill Sheperd, Sissy Spacek y Geena Davis.
Su cabello trenzado se convirtió en leyenda cinematográfica, un simple elemento de los tantos otros que generaron un nuevo movimiento en el Sci Fi de los años setenta.



