Chevron Corp. tiene previsto invertir 7.000 millones durante los próximos cinco años a través de sus empresas mixtas para más que duplicar la producción de crudo en Venezuela, informa Bloomberg.
La compañia, con sede en Houston, se ha adjudicado el derecho a explotar dos gigantescos yacimientos petrolíferos en la zona de Carabobo, dentro del prolífico Cinturón del Orinoco, según ha informado la empresa en un comunicado emitido este miércoles. Los yacimientos, denominados Carabobo 1 y Carabobo-2-Sur-A, se encuentran junto a la empresa conjunta Petroindependencia de Chevron, en la que posee una participación del 49%.
“Estamos consolidando una posición muy sólida en lo que consideramos que es una de las mejores formaciones geológicas del país”, declaró el CEO, Mike Wirth, en una entrevista. “Se trata de varios miles de millones de barriles de recursos en situ”.
El acuerdo representa la inversión de capital más significativa realizada por una gran petrolera en el país desde que las fuerzas especiales estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro, en enero.
Por otra parte, el gobierno de EE.UU. negoció a principios de esta semana la adquisición de una participación del 35% en North American Blue Energy Partners, una empresa privada a la que se le han concedido concesiones de 100 años en 17 yacimientos petrolíferos venezolanos.
Wirth se negó a comentar sobre la inversión de EE.UU. en NABEP, pero afirmó que valora el compromiso de la administración Trump con las “soluciones comerciales” que beneficiarán a ambos países. “La administración reconoce que los recursos energéticos de Venezuela pueden ser un motor tanto para la seguridad energética estadounidense como para la recuperación económica venezolana”.
Afirmó que Chevron cuenta con “protecciones significativas” incorporadas al acuerdo para salvaguardar sus inversiones, pero se negó a entrar en detalles sobre los contratos. La empresa espera volver a incluir en sus libros parte de las reservas de Venezuela tras haberlas dado de baja hace algunos años, señaló.
Los 300.000 barriles diarios adicionales de Chevron durante los próximos cinco años suponen un aumento de casi el 30% en la producción venezolana, que ronda los 1,1 millones de barriles diarios. Aun así, sin una mayor inversión, el país se mantendría muy por debajo de los casi 3,5 millones de barriles diarios que producía a finales de la década de los noventa, antes de que el expresidente Hugo Chávez nacionalizara el sector.
