El economista venezolano Gustavo García Osío, exjefe de la División Fiscal en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), coordinó el proyecto “Saldar la deuda. Salvar a Venezuela”, referido al endeudamiento público externo del país que hasta el cierre de 2023 arrojó el saldo de casi 162.000 millones de dólares, monto que representa 116% del producto interno bruto del país. Si el referido monto se divide entre sus habitantes –deuda per cápita- a cada persona le correspondería pagar 5.596 dólares, señala el semanario Exclusivas Económicas.
De acuerdo con García, un aspecto fundamental y casi que vital para concretar un programa de reestructuración es contar con un programa de asistencia del Fondo Monetario Internacional (FMI), pero eso pasa porque los organismos internacionales reconozcan al gobierno de Nicolás Maduro u ocurra un cambio gubernamental.
Otro aspecto que complica la situación venezolana -según el semanario- es el incumplimiento en los pagos de deuda con China desde el año 2016 para un monto de obligaciones que sumaron 15.600 millones de dólares al cierre del año pasado.
“La deuda con China es un tema difícil y complejo para Venezuela porque se ha negado a reestructurar la deuda y tiene que ver con la organización de su estructura financiera”, indica García. “China es el segundo país más importante en el FMI después de Estados Unidos y tiene capacidad de trancar cualquier negociación en ese organismo y también en el Banco Mundial”, añade.
En el documento se refuta la argumentación a favor del endeudamiento con China que se comenzó a contraer en 2007 durante el segundo gobierno de Hugo Chávez y cuando su entonces ministro de Planificación, Jorge Giordani, afirmaba: “¡El Fondo Chino no es deuda!”.
