El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se opone “integralmente” a la venta de la empresa Monómeros, propiedad del Estado venezolano, y así lo hizo saber a Nicolás Maduro, a través de una comunicación que le envió el 8 de noviembre, en la que expresa su oposición “a la decisión del ministro de Industria y Producción de Venezuela, Alex Nain Saab Morán, de vender y privatizar la compañía”.
Petro hizo público este sábado 9 de noviembre, en su cuenta en X, el comunicado dirigido a Maduro y recordó que “ya lo intentó insanamente el Dapre de Duque, ahora repite el ministro Saab” al referirse a la venta de Monómeros.
“Por más de cinco décadas, la empresa pública Monómeros ha beneficiado a los y las campesinas colombianas y venezolanas a través de la producción y venta, a un precio justo, de insumos agrícolas”, señala Petro en la misiva.
También asevera que la venta y privatización de la empresa “implicaría el encarecimiento de los productos primarios y agrícolas en nuestros países. Además, obligará a nuestros campesinos y campesinas a depender de productos extranjeros y del precio de insumos agrícolas del mercado internacional”.
¿Colombia estaba en conocimiento de las negociaciones para la venta de Monómeros?
De acuerdo con una investigación del diario El Colombiano, el gobierno venezolano ofreció Monómeros a varios de sus aliados políticos y luego a otra compañía multinacional que sí estuvo interesada.
El medio asegura que allí empezaron las negociaciones de las cuales, según varias fuentes, Gustavo Petro estuvo de acuerdo en un primer momento.
La razón tendría que ver con la publicación que hizo ese periódico en agosto. En los resultados financieros y contables de Monómeros para 2022 y 2023 se registró un movimiento inusual que podría significar la renovación de una sanción de parte de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Monómeros le habría girado a Petroquímicas de Venezuela (Pequiven), su empresa matriz, 136.000 millones de pesos a través de una triangulación que no estaría permitida por el gobierno estadounidense, advierte El Colombiano.
Desde 2019 hasta septiembre del año pasado, Monómeros estuvo en control de la junta que Juan Guaidó impuso, también con varias acusaciones de corrupción.
Sin embargo, lograron que la sanción de la OFAC fuera suspendida para que empresa pudiera hacer operaciones de nuevo y reactivar la comercialización de fertilizantes.
Cuando el gobierno de Petro llegó al poder, le regresó a Monómeros al control total de Pequiven, pero le pidió al gobierno de Maduro tener a dos miembros de junta delegados por él mismo. Estos fueron Rodrigo Ramírez y Cristobal Padilla, hoy director de Colombia Compra eficiente.
La renuncia de Rodrigo Ramírez, delegado de Petro en la junta de Monómeros
Pero inmediatamente después de que el mandatario colombiano publicara la carta en X, Rodrigo Ramírez hizo también pública la negociación y afirmó que renuncia a su puesto en la junta como representante del Ejecutivo colombiano por “diferencias irreconciliables” con la manera como se está llevando a cabo el proceso de “privatización” de la empresa.
“Debido a las negociaciones internas que se adelantaron con fines de la adquisición de los activos de la empresa Monómeros S. A., en la que el Gobierno colombiano no fue partícipe, he presentado mi carta de renuncia ante los directivos de Monómeros S.A. y he comunicado la decisión del Gobierno colombiano de dejar su participación en la junta directiva de esta empresa”, expresó Ramírez en su mensaje dirigido a Petro y citado por el portal argentino Infobae.
Monómeros representa alrededor de un 40% del mercado de fertilizantes en Colombia y tiene plantas en Barranquilla y Cartagena con más de 400 empleados. Su actividad tradicionalmente ha estado en Colombia.
