La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, envió el pasado miércoles 20 de noviembre al Congreso un proyecto de ley para convocar a nuevas elecciones generales, un mes después que unos cuestionados comicios y la posterior renuncia de Evo Morales desataran una violenta crisis política en este país.
El anunció se supo horas más después de conocer que el saldo de fallecidos los enfrentamientos violentos entre los que apoyan a Morales y los que están de acuerdo con su pasada renuncia.
El texto propuesto por Áñez, que debe ser previamente aprobado por el Congreso, donde el movimiento al socialismo (MAS) de Morales es mayoría, anularía las elecciones realizadas el 20 de octubre, en las que Morales fue declarado ganador para un cuarto mandato. La bancada de Morales había entregado más temprano al Senado un proyecto similar, que está bajo análisis de una comisión.
También va a permitir la elección de un nuevo Tribunal Supremo Electoral (TSE), encargado de definir fecha para los comicios. Ese organismo estuvo en el centro de una polémica sobre el recuento de votos favorable a Morales y sus anteriores autoridades están detenidas.
Áñez, mantiene también la posibilidad de emitir un decreto presidencial para convocar elecciones, declaró en una conferencia de prensa, que busca con el proyecto legal generar un consenso nacional.
Desde México, donde está asilado desde la semana pasada, Morales señaló que mientras el Congreso no acepte o rechace su renuncia, él sigue siendo presidente.
Con información de AFP
