El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) advirtió este miércoles que la inestabilidad de la economía venezolana está «empujando» a los comerciantes a cerrar sus empresas o caer en la informalidad para poder mantenerse en el mercado nacional.
«Lo más grave es que se está empujando al comerciante formal al dilema de cerrar o pasar a la informalidad», dijo la presidenta del gremio, Tiziana Polesel, quien agregó que también hay un problema de rentabilidad en las empresas.
Apuntó que «los egresos que tenemos crecen y, en cambio, los ingresos decrecen; tenemos una rentabilidad muy limitada».
Esta situación ha llevado a los comerciantes a recurrir a promociones, descuentos, mecanismos de mejoramiento interno o a hacer ajustes necesarios para bajar los egresos al máximo, tratando de optimizar sus operaciones. De hecho, en algunos casos han tenido que vender por debajo del costo estipulado.
«Cuando no tienes créditos y tienes obligaciones que pagar, porque además tienes amenazas de suspensión de servicios, puedes implementar la estrategia que se denomina precio por flujo de caja, porque necesitas el dinero e incluso, vendes bajo el costo», sostuvo la representante de Consecomercio.
Polesel recalcó que esta estrategia de venta es aplicable en casos excepcionales y por un tiempo «muy corto», por lo que advirtió que si las empresas siguen vendiendo sin ganancias por un lapso muy largo, «te descapitaliza y te lleva a cerrar y esa es la preocupación que tenemos».
En ese sentido, ratificó que si esta rentabilidad limitada se prolonga, traerá como consecuencia el cierre de los comercios.
Reuniones con el gobierno son fluidas, pero poco efectivas
La presidenta de Consecomercio aseguró que las relaciones entre el gobierno y el sector privado han mejorado considerablemente en los últimos años, pero las calificó de «poco efectivas» al momento de dar respuestas a las solicitudes o sugerencias de los empresarios al Estado.
De acuerdo con Consecomercio y al reporte de sus afiliados y representantes en todas las regiones del país, las relaciones con los entes gubernamentales en el interior de Venezuela han sido frecuentes, aunque hay pocos casos donde los encuentros son «menos fluidos».
«La primera respuesta que nos dan las cámaras y que la compartimos desde Consecomercio, porque nos ocurre lo mismo, es que las relaciones con el gobierno son frecuentes, fluidas, respetuosas, pero poco efectivas y eso hay que decirlo con absoluta responsabilidad», expresó Polesel.
Acotó que existe un «reconocimiento mutuo, pero lamentablemente notamos lentitud en las medidas que creemos que se deben adoptar y, en algunos casos, no logramos mayores avances en las cosas que nosotros creemos que deben ser implementadas».
Asimismo, la representante de Consecomercio enfatizó que «no se deben vencer esas reuniones con el gobierno sólo por conveniencia. Tenemos todos que estar convencidos de que necesitamos un gobierno eficiente y el gobierno nos necesita a los empresarios para poder lograr los objetivos».
Polesel destacó que el trabajo de los comerciantes en Venezuela «van más allá del beneficio económico, que hoy prácticamente es inexistente», gracias al talento humano y esfuerzo que han hecho para mantenerse en los últimos años en medio de la crisis económica.
Inflación, nóminas y métodos de pago
Tiziana Polesel ratificó que si el Ejecutivo nacional no controla la inflación que vive la economía venezolana, «es inútil cualquier esfuerzo que se haga por mejorar el ingreso de los trabajadores».
Según datos de Consecomercio, se ha registrado también reducción de nóminas en algunas empresas de comercio y servicios del país, «pero en una cantidad no muy significativa».
No obstante, subrayó que la mayor parte de los comercios han invertido en máquinas detectoras de billetes falsos o no de divisas e incluso, han tenido que incorporar a más personas en las cajas. «Esto se debe a la variedad de tipos de pagos, diferentes monedas para cancelar y dar el vuelto, que se ha puesto complicado».
Polesel recordó que en Venezuela hay muchas formas de pagos, y afirmó que dependiendo de la zona donde esté ubicado el comercio, «hay pagos en bolívares, divisas, pesos, oro, granos de café. Ese es el país que tenemos».
¿Caracas sigue siendo una burbuja?
Según Consecomercio, el comportamiento económico de Caracas, incluyendo el suministro de combustible, es complemente diferente a las dificultades que enfrentar los comerciantes en el interior del país
«La diferencia es tan abismal entre lo que ocurre en las regiones a lo que ocurre en Caracas que sería injusto con las regiones hablar de promedio. Cuando metemos a Caracas en las variables, tienden a subir y nosotros le hemos dado la vuelta al país dos veces, a todos los estados y es totalmente diferente», expresó Polesel.
Sin embargo, a pesar de las dificultades que viven las regiones, los empresarios y comerciantes apuestan por la recuperación de la economía nacional.
«Lo que se consiguen son unas ganas de superar esto, una energía gigantesca porque, además, esta energía es producto de que tienen infinidades de dificultades más profundas de lo que nosotros tenemos en Caracas. Nosotros no hemos visto en Caracas lo que hemos visto en las últimas dos semanas con el tema de la gasolina (en las regiones)», manifestó.
Denunció que en las últimas dos semanas hay estados que han reportado que los conductores han tenido que esperar hasta seis días para poder surtir de combustible. En otros las colas son de uno o dos días, mientras que en algunas entidades las autoridades prohíben hacer colas si las estaciones de servicio están cerradas.
Además, las necesidades varían dependiendo de la actividad económica principal de cada estado. «Por ejemplo, Portuguesa reporta que la gasolina es un problema, pero para ellos el problema mayor es de gasoil, porque es un estado agrícola y la maquinaria agrícola funciona con gasoil», agregó.
En el caso de Maracaibo, Polesel aseveró que el jueves pasado, a las 2:00 de la tarde ya todos los comercios estaban cerrados porque tenían dos días sin suministro de gasolina.
La dirigente gremial explicó que la escasez de combustible genera una ola de ralentización en el mercado venezolano, por diferentes motivos: paralización de la mercancía, trasporte, inseguridad de cargas (que se reporta mayormente en Táchira), problemas con los empleados, distribución y suministros, entre otros.
«Hay un componente que no es cuantificable (..) es el desgaste, el cansancio y diría que quizás es lo más grave», sentenció.
En materia de precios, también hay estados que reportan un incremento de entre 15% y 20% en el monto final de un producto debido a la escasez de combustible. «Son costos que se van agregado, no es solamente la unidad parada», indicó.
Polesel señaló que otro de los costos que no es cuantificable son los grandes esfuerzos que están haciendo los empresarios para exportar desde Venezuela hacia otras latitudes y que se ven afectados por la crisis de combustible que vive el país, principalmente el sector industrial, agrario y ganadero.
«Nos fuimos creando un valor de marca en exportación y qué sucede cuando no hay gasolina, carga no llega al puerto, no es embarcada y, por supuesto, no sale al destino. Cuando no le cumples al mercado internacional en la fecha prevista, no te recompra y eso no es fácil cuantificar. Pero es un problema serio que impide que la mercancía llegue a destino (…) Incluso, hay penalidades importantes, porque incumpliste un compromiso. No es tan sencillo», alertó.
