La mezquita del casco histórico de La Habana, el único templo musulmán en Cuba, se llena de personas cada día. Y no se trata de turistas árabes, o visitantes, sino de cubanos convertidos al Islam.
HispanoPost conversó con mujeres que decidieron pasarse a esta religión, a pesar de las críticas de sus familiares y amigos. «Me dicen que estoy loca», declaró Aisha Umum Marian. Explicaron cómo se las ingenian para taparse por completo, en medio del sofocante calor de la capital de la isla.



