Una semana después de que el huracán Matthew arrasara la ciudad de Jeremie, al suroeste de Haití, la tarea de llegar por carretera constituye toda una gesta, lo que dificulta la distribución de la ayuda humanitaria. Aunque ya circulan centenares de fotografías y videos del lamentable estado de aspecto casi apocalíptico que ofrece la ciudad, verlo en directo es sobrecogedor.
Hay calles embarradas y los escombros se amontonan por toneladas por todas partes. No hay un solo rincón libre de restos de viviendas y vegetación, pero los habitantes de Jeremie, capital del departamento de Grand’Anse siguen adelante, manteniendo el bullicio en las calles, sobre todo en las comerciales.
Sobre sus cabezas, helicópteros sobrevuelan una y otra vez los restos del desastre, inspeccionando el terreno y transportando la ayuda humanitaria, que aún resulta insuficiente.
La ONU pidió este lunes 119,9 millones de dólares para asistir a 750.000 personas afectadas en el suroeste de Haití por el ciclón. Más del 19 % de la población de Haití -2,1 millones de personas- se ha visto afectada por el huracán y más del 12 % -1,4 millones de personas- necesita asistencia urgente en diferentes departamentos del país, sobre todo en los departamentos del sur y de Grand’Anse.



