Desde que asumió la presidencia en diciembre de 2012, varios escándalos le han seguido la pisada al mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto. Los dos más recientes, la desaparición forzada de 43 estudiantes de Ayotzinapa y la compra de una casa en Lomas de Chapultepec con valor de USD 7 millones, por la que además tuvo que pedir perdón públicamente.
Con más frecuencia, Peña Nieto es víctima de sus propias palabras, las que parece dejar salir sin pensar y por las que se ha ganado un puesto destacado entre los presidentes con más equivocaciones.
No solo ha tenido que pedir perdón, ha hecho evidente también -por querer aparentar- su desconocimiento del inglés y la falta de experticia para memorizar los nombres de los estados de México.



