Escasez de gasolina, agua y gas: enemiga del distanciamiento social

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    Venezolanos se debaten entre acatar la cuarentena y evitar posibles contagios o salir a la calle procurando encontrar alimentos, agua potable, gasolina o gas. La escasez de algunos de estos productos hace difícil protegerse del COVID-19, al no poder cumplir a cabalidad con las medidas de prevención.

    Desde las largas colas para surtir combustible los conductores y acompañantes se toman la oportunidad para compartir, procurando respetar las distancias, hacer nuevas amistades y reflexionar sobre la situación socioeconómica de Venezuela, que se ha visto afectada con la llegada del coronavirus COVID-19.

    Sebastián Quintana, un conductor que llevaba aproximadamente 24 horas en cola para echar gasolina, conversó con nuestro fotorreportero Raúl Romero y le contó que la solidaridad entre los integrantes de la cola nunca ha faltado. “Estamos desde ayer, a las 5 de la tarde. Obviamente amanecimos, pero bueno aquí estamos, tratando de echar un poquito de gasolina y todavía no sabemos si podemos echar gasolina. Todos estamos pendientes de todos, hacemos un cafecito para todos. La solidaridad es innata en el venezolano”.

    Quintana rechazó la escasez de gasolina en el país. “Uso el carro básicamente por trabajo y para cargar agua porque no hay agua en la casa desde hace mes y medio, para buscar gas que tampoco hay. Prácticamente ha sido una locura esto. Es una locura que un país petrolero por excelencia no tenga para abastecer a su población de gasolina, algo tan básico.”.

    Francisco Flores, un mecánico de motos, aseguró que la pandemia llegó para complicar la situación venezolana, dificultando las posibilidades de trabajo y el acceso a los alimentos. “El día a día para conseguir gasolina es una lucha, porque tenemos que llegar y quedarnos hasta la madrugada para poder echar. En realidad, la pandemia agravó todo, porque todo estaba totalmente paralizado”.

    Flores, padre de dos hijos, explicó que, aunque el negocio bajó les ha dado la oportunidad para subsistir, pero los nuevos horarios como medida de prevención les dificulta conseguir el alimento. “Toca trabajar del día a día, salir a la calle y ver qué se puede hacer para llevar el plato de comida a la casa. La ley que obliga a los comercios a trabajar hasta las 11 de la mañana. También nos perjudica porque muy pocos llegan a comprar comida, hay que madrugar y esto es una eterna lucha”.

    Agua en cuarentena

    Ivonne Liscano, profesora particular de inglés y habitante de Los Teques, denunció que en el sector Los Lagos, donde reside, tienen cuatro meses sin agua, lo que les impide cumplir con las medidas de sanidad y prevención recomendadas.

    “Desde hace cuatro años el servicio está presentando fallas, pero ya desde hace 4 meses estamos sin agua y cómo te dicen que tengas medidas de higiene si no tenemos ese vital líquido. Aquí se han trancado calles, se han hecho cosas, pero no es la manera. Hemos sobrevivido porque vamos a donde nos den agua. Entonces tienes carro y tampoco puedes porque tampoco hay gasolina, yo nunca me vi en esta situación, pero ni modo”, dijo.

    Liscano aseguró que la escasez de agua distancia aún más a las familias. “Tenemos que bañarnos cuando llegamos a la casa, tenemos que lavarnos las manos constantemente. Tenemos que comprar jabón, cómo salimos a comprar jaboncito. Cómo toco a la niña y le doy un beso con la cara sucia. Se corre el riesgo porque uno anda por ahí en la calle. Además, tienes que lavar los alimentos, no podemos meterlos en la nevera sin lavarlos”.

    Sobre la escasez de otros servicios, como el gas, añadió: “Mi hija pasó cuatro horas en una cola para comprar el gas. Tuvimos que ir a un barrio que se llama La Pradera, que el camión fue a parar para allá y tuvimos que hacer esa cola, pero es esporádicamente, pero lo vigilamos por donde pase y le montamos cacería. Ahorita estamos cocinando más a leña porque tenemos la facilidad de que tenemos patio”.

    Hizo un llamado a las autoridades a solidarizarse con la comunidad. “En otros países se ha visto que están surtiendo a la gente con su agua. De hecho, hay unos estados de Venezuela que han asistido con cisternas, aquí también lo deberían hacer. Para que podamos luchar con esta pandemia, hay que tener los recursos, que es el agua. Nosotros vamos a ayudar. Nos dicen quédate en casa, pero mira dónde yo ando y no tengo guantes`. Me tocó salir con mi nieta porque no tengo quien me la cuide. No le pidas algo a la comunidad que no tiene los recursos”.

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