Honduras decidió «dar por terminado» el tratado de extradición con Estados Unidos, firmado en 1912, que ha permitido encarcelar a poderosos narcotraficantes, al acusar al gobierno de ese país de «injerencia» en sus relaciones con Venezuela.
«La injerencia y el intervencionismo de los Estados Unidos, así como su intención de dirigir la política de Honduras a través de su Embajada y otros representantes, es intolerable. (…) He ordenado al Canciller @EnriqueReinaHN denunciar el tratado de extradición», anunció en la red social X la presidenta Xiomara Castro.
La mandataria hondureña anunció su decisión luego de que la embajadora estadounidense en Tegucigalpa, Laura Dogu, expresara la «preocupación» de su país debido a que autoridades de Hondura se reunieron con el ministro de Defensa de Venezuela, general Vladimir Padrino López, sancionado por Washington.
«Fue sorprendente para mí ver al ministro de Defensa y al Jefe del Estado Mayor Conjunto (de Honduras) sentados al lado de un narcotraficante en Venezuela», declaró Dogu a los periodistas en Tegucigalpa.
La delegación hondureña la encabezó el titular de Defensa, José Manuel Zelaya -sobrino del esposo de Castro, Manuel Zelaya, expresidente derrocado en 2009- y el máximo jefe de los militares, general Roosevelt Hernández.
Con información de AFP
