En reclamo a la escasa rentabilidad del sector frutícola de Argentina, las diferentes cámaras que representan la rama llevaron a cabo una insólita protesta.
Una enorme cantidad de camiones se estacionó frente a la Casa de Gobierno y descargó cerca de 10 toneladas de manzanas, casi en simultáneo. Los alrededores se colmaron de largas filas de personas que aguardarían varias horas para poder recibir 2 ó 3 unidades.
Como parte de la ocurrente manifestación, también se entregaban panfletos que de manera resumida, explicaban dónde radica el problema y el porqué del reclamo: «precio productor de manzanas $3, precio supermercado 28,10, diferencia 851 %».
Víctor Pardo, presidente de la Federación Frutícola de Río Colorado, en el extremo sur del país, dejó en claro el propósito de regalar su propia producción: «las políticas económicas nos están llevando a la quiebra, por lo que nos pagan el cajón de fruta no vale la pena ni juntarla, como no nos gusta tirar la comida preferimos regalarla».
El presidente de esa nación, Mauricio Macri, reconoció que el sector está viviendo una crisis. «Solo les pido que tengan paciencia, que aguarden a diciembre», puntualizó.



