Irán ha advertido a los propietarios y capitanes de todos los barcos que pretendan transitar por el estrecho de Ormuz que deben registrarse y obtener un permiso y un seguro antes de que se les permita entrar en esta vía navegable vital.
La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés), creada recientemente por Teherán, declaró el viernes que todos los barcos deben cumplir sus términos y condiciones para garantizar el “paso seguro de los buques comerciales”.
El registro y el seguro serán gratuitos durante el periodo de 60 días cubierto por el memorando de entendimiento (MoU) firmado por Estados Unidos e Irán a principios de esta semana. Sin embargo, Irán ha indicado que podría cobrar tasas una vez finalizado dicho periodo.
“Durante el periodo de 60 días, no se cobrarán a los armadores las tarifas por servicios de seguridad, protección y medio ambiente, ni por los seguros iraníes correspondientes; estos costes serán asumidos por el gobierno de la República Islámica de Irán”, señaló la autoridad.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió el martes en que el estrecho permanecería abierto “sin peajes durante los primeros 60 días y posteriormente”. La Casa Blanca no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre la indicación de Irán de que podría introducir tasas.
La PGSA también advirtió a los propietarios y capitanes de barcos que todas las embarcaciones deben seguir una ruta estrictamente designada a través del estrecho para evitar las minas. “El incumplimiento será responsabilidad del propietario del buque”, afirmó.
Estas nuevas condiciones de paso se anunciaron en un momento en que el tráfico a través del estrecho comenzaba finalmente a aumentar, tras meses de movimientos muy limitados debido al temor a ataques por parte de Irán.
Un total de 25 barcos comerciales cruzaron el estrecho de Ormuz el jueves —la cifra más alta desde abril—, según la empresa de inteligencia marítima AXSMarine.
Con información de CNN
