La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, consiguió de manera extraoficial el apoyo requerido para aspirar a la nominación del Partido Demócrata como candidata presidencial en las elecciones de noviembre, tras la salida del presidente Joe Biden de la carrera.
Mientras, los funcionarios del partido se preparan para finalizar el proceso para nominar formalmente a un candidato antes de la Convención Nacional Demócrata del próximo mes.
Un conteo de The Associated Press el lunes por la noche mostró que más de 2.200 delegados apoyaron a Harris, superando fácilmente la mayoría de 1.976 que necesitará en la convención para asegurar la nominación. El recuento se basó en declaraciones públicas de los partidos estatales y entrevistas con delegados individuales, dijo AP.
«Espero pronto aceptar formalmente la nominación», dijo Harris en un comunicado el lunes por la noche. De hecho, el presidente del Comité Nacional Demócrata, Jaime Harrison, señaló a los periodistas el lunes que el partido elegirá a su candidato antes del 7 de agosto.
Numerosos funcionarios demócratas se sumaron al respaldo de Harris y ningún aspirante clave ha anunciado que luchará contra ella por la nominación.
La expresidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que sigue siendo una figura influyente dentro de los círculos demócratas, respaldó su ascenso a la nominación presidencial, y se espera que otros líderes del partido en el Congreso la sigan.
Harris, de 59 años, recaudó más de 80 millones de dólares para su campaña en las horas posteriores a que el presidente Joe Biden se retirara el domingo de la contienda contra el expresidente Donald Trump y respaldara la candidatura de su vicepresidenta.
Con información de VOA
