La pronunciada crisis económica y la inseguridad han hecho mella en las tradiciones navideñas de los venezolanos. En estas fiestas los «cochinitos» (envases decorados que utilizan los vendedores para recolectar propinas) se enfrentaron a la falta de comida y a la inseguridad.
La disminución del poder adquisitivo hace que las propinas recolectadas sean un chiste para los vendedores.



