En La Paz, departamento de Cesar, zona norte de Colombia, más de 1.100 familias vivían del contrabando de gasolina de Venezuela, país que cerró la frontera hace varios meses. A pesar de que aún continúa el negocio a marchas forzadas, se ha desatado una crisis económica regional.
Javier Barrios, joven contrabandista de gasolina dijo a HispanoPost: Me ha afectado bastante porque la realidad es que no tengo trabajo y yo tengo dos hijos.
Agregó que debido a las precarias condiciones económicas ha escuchado de compañeros que han optado por salir a robar a mano armada.
Por su parte, Wilson González, quien trabajaba con contrabando de combustible, dijo que se ha afectado porque no hay fuentes alternativas de empleo en la región y con el combustible vivíamos muchas familias.



