Nuevamente un apagón en 20 estados del territorio nacional sorprendió a los venezolanos, sin embargo, en la ciudad de Caracas se pudo constatar que las experiencias pasadas lograron un impacto entre los ciudadanos.
La cuarta interrupción nacional del servicio eléctrico llegó a las 4:40 minutos de la tarde del día lunes 22 de julio. En esta oportunidad, los caraqueños no esperaron mucho tiempo para abandonar las oficinas, los centros comerciales o las calles. Sabían que el servicio no sería restablecido y decidieron emprender camino hacia sus hogares, teniendo en cuenta que el Metro de Caracas estaba suspendido y que el transporte público terrestre sería imposible de utilizar.
En esta oportunidad el mega apagón llegó de día y eso permitió que se tomaran las previsiones para llegar sin problemas a sitios seguros.
En horas de la madrugada de este martes, el ministro de Comunicación e Información del régimen de Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez, informó a través de un mensaje en la red social Twitter que para coadyuvar en el proceso de reconexión que se está realizando del servicio eléctrico nacional, se suspenden las actividades laborales y educativas regulares el día martes 23 de julio. A menos que algo urgente lo requiera, recomendamos mantenerse en sus casas. El mensaje solo llegó a los pocos ciudadanos que contaban con servicio de Internet que, según portales especializados, era solo 6% de los estados del país.
Al salir el sol, los caraqueños totalmente desinformados decidieron salir a realizar sus labores diarias como si nada hubiese pasado. El transporte público terrestre se activó con normalidad y en algunas zonas del centro de Caracaslos choferes decidieron respetar la tarifa. Sin embargo, en paradas donde la afluencia era más grande y significativa, decidieron incrementar el pasaje.
En un recorrido realizado por HispanoPost por algunas zonas de la capital, se pudo constatar que 80% de los comercios se encontraban abiertos. Panaderías, quioscos, ventas de repuestos, supermercados y hasta la banca, tanto pública como privada, abrió sus puertas para pagar las pensiones a los adultos mayores.
Las estaciones de servicio de combustible que en otras oportunidades colapsaron, debido a las colas para suministrar gasolina, este martes se encontraban con total normalidad y en algunas se podía elegir hasta el tipo de octanaje.
Los estacionamientos de centros comerciales y torres empresariales subieron las santamarias sin novedad y hasta los puntos de venta funcionaban para pagar. Pedro González trabajador de un aparcamiento ubicado en Chacaíto explicó: Vinimos a trabajar porque nos enteramos de la suspensión de actividades cuando ya estábamos aquí y la verdad no me iba a devolver a mi casa. Los dueños del estacionamiento al principio permitieron que solo los puestos fijos estacionaran, pero se dieron cuenta que los puntos de venta servían y abrieron para el público en general.
En las instituciones públicas, la orden de no trabajar se cumplió a cabalidad. El edificio de Petróleos de Venezuela se encontraba desolado. Igualmente, la sede de la Procuraduría General de la República ubicada en Santa Mónica, únicamente estaba custodiada por los funcionarios de seguridad y la Guardia Nacional Bolivariana. El Metro de Caracas no prestó servicio comercial.
Todo apunta a que los caraqueños, al igual que los habitantes de estados como Zulia, Táchira, Lara, entre otros, ya saben cómo afrontar la calamidad de estar sin servicio eléctrico. Lo importante es que ya los ciudadanos no se creen y tampoco comparten la tesis de las ondas electromagnéticas y exigen a los responsables que, de una vez por todas, trabajen para solucionar la crisis del servicio eléctrico que a diario afecta el día a día de millones de venezolanos.
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