El papa León XIV lanzó este domingo un firme llamado a favor de la paz, a un mes del inicio de la guerra de Estados Unidos e Isreal contra Irán. “Cristo, rey de la paz, sigue clamando desde su cruz: ¡Dios es amor! ¡Tengan piedad! ¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!”, pidió durante la homilía de la misa de su primer Domingo de Ramos ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
En la misa, que se celebra justo el día que los católicos recuerdan la entrada de Jesús en Jerusalén, el Dumo Pontífice hizo una denuncia directa de la violencia, presentando al hijo de Dios como el “Rey de la paz” que rechaza toda forma de guerra y división entre los pueblos y «al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento».
De acuerdo con el Santo Padres, la paz no es un ideal abstracto, sino el corazón del Evangelio, y el cristiano está llamado a rechazar la violencia y a construir reconciliación en un mundo herido. «Cristo, Rey de la paz, sigue clamando desde su cruz: ¡Dios es amor! ¡Tengan piedad!», exhortó el Papa
Aunque sin referencias a las guerras actuales, el Santo Padre continuó hablando del ejemplo de Jesús, que «no se armó, no se defendió, no libró ninguna guerra. Mostró el rostro manso de Dios, que siempre rechaza la violencia y, en lugar de salvarse a sí mismo, se dejó clavar en la cruz».
En una intensa homilía, el Papa utilizó las palabras del obispo italiano Tonino Bello para encomendar la paz a María: «Que los destellos de las guerras se están reduciendo a luces crepusculares. Que los sufrimientos de los pobres han llegado a sus últimos estertores. Y que, por fin, las lágrimas de todas las víctimas de la violencia y el dolor pronto se secarán, como la escarcha bajo el sol de la primavera».
Con información de Vatican News / Foto: @Vatican Media
