Pakistán celebró el 70 aniversario de su independencia del Imperio Británico y su partición de la India con llamadas a la unidad nacional, promesas para acabar con el terrorismo y guiños a China, en medio del escándalo político por la inhabilitación del exgobernante Nawaz Sharif.
Fuegos artificiales, banderas blancas y verdes con la media luna, aviones realizando acrobacias, llamamientos a la unidad y elogios de la amistad chino-paquistaní protagonizaron la festiva jornada en este país musulmán de 200 millones de habitantes.
En el paso fronterizo de Wagah, el único en activo entre Pakistán y la India, el jefe del Ejército paquistaní, Javed Bajwa, izó una enorme bandera de su país en un mástil de 121 metros de altura, entre los cánticos de los espectadores.



