Michael D. Watkins, quien es profesor de liderazgo y cambio organizacional en IMD y cofundador de Genesis Advisers, escribió recientemente un interesante artículo, titulado 7 Ways to Weave Mindfulness into Your Workday, sobre un tema que cada vez cobra mayor peso en las empresas.
Se trata de la práctica del mindfulness, solo que en este caso el también autor de Las seis disciplinas del pensamiento estratégico se enfoca en lo que ha denominado “prácticas de micro-mindfulness” o micro prácticas de atención plena.
En su artículo, cuenta que los líderes que enseña y entrena son diversos en muchos sentidos. Sin embargo, todos comparten una cosa en común: la presión. Y esto se debe -según explica- a que cada uno está lidiando con cambios económicos, tecnológicos, políticos y organizacionales sin precedentes y, por lo tanto, “luchando por mantenerse a sí mismos, a sus equipos y a sus organizaciones energizados y enfocados”.
Ante ello, Watkins asegura que “muchos se sienten al borde del abrumamiento o el agotamiento”, pero que existen “potentes antídotos” contra esos sentimientos y es cuando entran en esta ecuación las prácticas de micro-mindfulness.
“Como escribí en un artículo reciente, las investigaciones han demostrado que la meditación regular mejora la calidad de la toma de decisiones, aumenta la percepción de los demás de que usted está ‘presente’, aumenta la inteligencia emocional y mejora su capacidad para manejar el estrés, todo lo cual ayudará ayudarle a ser un mejor líder”, agrega.
Pero no todos los líderes o ejecutivos están ganados para practicar el mindfulness. Según advierte Watkins, muchos dicen que no tienen tiempo para hacerlo, algunos ni siquiera lo intentan y otros comienzan, pero se detienen cuando el trabajo se vuelve intenso.
Watkins admite que cuando los horarios son abarrotados e impredecibles, dedicar tiempo a la meditación todos los días puede parecer poco realista. Pero él tiene una solución:
“Es por eso que comencé a aconsejar a algunos líderes demasiado comprometidos que recurran al micro-mindfulness, entrelazando momentos de atención plena en el tejido de la jornada laboral para aumentar la autoconciencia, recalibrar y restablecer”.
Para ilustrar tal planteamiento, en su artículo presenta algunas técnicas de micro-mindfulness simples que pueden integrarse en una apretada agenda de trabajo. Y estas son:
-Respire profundamente tres veces. Cuando se sienta estresado o simplemente tenga unos momentos entre reuniones, deténgase e inhale profundamente, sintiendo que su estómago se expande, sostenga por un breve momento y luego exhale lenta y completamente.
-Consulte con sus sentidos. Tómese un descanso de 30 segundos para conectarte con el momento presente. Centre su atención en lo que puede percibir a través de sus sentidos.
-Haga un escaneo de cuerpo completo. Realice un escaneo rápido de arriba a abajo de su cuerpo para identificar áreas de tensión. Observe si siente tensión en los hombros, la mandíbula u otras áreas y luego intente relajarlos conscientemente.
-Tómese un «minuto consciente». Haga una pausa en lo que estés haciendo, cierre los ojos si es posible y centre su atención en la respiración durante 60 segundos. Observe el ascenso y descenso natural de su pecho y la sensación del aire fluyendo por sus fosas nasales.
-Meditación caminando. Aléjese de su escritorio y muévase. Concéntrese en las sensaciones de su cuerpo en movimiento. Observe la sensación de sus pies en el suelo, el movimiento de sus piernas y brazos y la sensación del aire en su piel.
-Pausa de gratitud. Tómese 30 segundos y concéntrese en algo por lo que estás agradecido.
-Alimentación consciente. Resista la tentación de realizar múltiples tareas durante las comidas. Incluso si solo tiene unos minutos para almorzar, aléjese de su escritorio. Dedique ese tiempo a experimentar verdaderamente su comida.
Las prácticas de atención plena descritas por Watkins si bien resultan sencillas, pueden ser una forma eficaz de manejar la presión y la abrumadora situación en el trabajo. Y, además, “no tiene por qué suponer un gran compromiso: puedes incorporar pequeños momentos de atención plena a tu rutina diaria”.
Ahora queda en manos de cada líder y ejecutivo implementarlas o no…
