La suspensión de vuelos comerciales desde y hacia Venezuela con República Dominicana, Panamá y Perú, tras la decisión del gobierno de Nicolás Maduro de romper relaciones diplomáticas con esos países, ha tenido un impacto en los costos de los pasajes, que se han incrementado más del 100% en las últimas semanas.
Antes de la suspensión de los vuelos, los boletos, en promedio, costaban entre 250 y 350 dólares, indicó Vicky Herrera, presidenta de la Asociación Venezolana de Agencias de Viajes y Turismo (Avavit). Sin embargo, ahora un boleto cuesta, en promedio, 570 dólares en la ruta Caracas-Bogotá o Bogotá-Caracas.
“Un boleto Bogotá-Miami podría estar costando 500 dólares como pudiera estar costando mucho más o mucho menos y un Caracas-Bogotá podría estar sobre los 400 y 500 dólares. Eso va a depender del tipo de boleto y la tarifa que consigas”, señaló.
Para Herrera, se trata de tema complicado que no es fácil de cuantificar, debido a que no hay un precio estándar para los pasajes aéreos. «Dentro de un mismo avión puedes conseguir diferentes tarifas”, señaló.
“Puedo estar sentada al lado de alguien en un avión y conseguirme que yo pagué 350 dólares por un boleto a Bogotá (que era lo que costaba antes) y el que está al lado mío pagó 400 o 500 dólares. Pero quizás el boleto de esa persona tiene algunas condiciones distintas a mi boleto. Por ejemplo, temas que tienen que ver con penalidades, reembolsos, flexibilidad del boleto», describió Herrera.
Reiteró que no hay un sólo precio establecido para ninguna de las rutas aerocomerciales, pero «en estos momentos es mucho más dinámico de lo normal», producto de la suspensión de los vuelos a República Dominicana, Panamá y Perú.
Es más, según aseveró, algunas aerolíneas comerciales ya han anunciado un incremento en las rutas tanto de Bogotá, como de Curazao.
«Lo que tiene que ver con la oferta y demanda está considerablemente afectado porque tenemos 95 vuelos semanales que ya no están dentro del inventario y que se trasladan a destinos en específico como, por ejemplo, el caso de Bogotá, que no tiene esa cantidad de vuelos. Eso hace que tengamos una demanda sumamente grande y una oferta bastante reducida», puntualizó Herrera.
Por su parte, la presidente de la Asociación de Líneas Aéreas en Venezuela (ALAV), Marisela De Loaiza, afirmó que el incremento del costo de los pasajes aéreos tiene que ver con la alta demanda y poca oferta que tiene el sector actualmente.
«Cuando hay mucha demanda, las tarifas que quedan son las más caras. Así que, obviamente, va a ver un fenómeno de tarifas más caras por la demanda. Imagínate perder con la suspensión de lso vuelos 15.000 asientos semanales en temporada alta», dijo.
Agregó que aunque el aumento del boleto aéreo «no cae bien y paga el consumidor, así se manejan los inventarios aéreos. No lo estoy justificando ni lo estoy criticando, simplemente es un hecho que es así. Entonces sí podemos ver qué va a haber un aumento en las tarifas porque la demanda no alcanza a lo que hay en el mercado para cubrirla».
Suspensión de vuelos deja una pérdida de más de 18 millones de dólares
Julio Arnaldes, expresidente del Consejo Superior de Turismo de Venezuela (Conseturismo), apuntó que estas suspensiones de vuelos estarían provocando una pérdida de más de 18 millones de dólares mensuales al sector aerocomercial en el país.
«Debemos analizar el contexto de lo que sucedió con los destinos mencionados (República Dominicana, Panamá y Perú). Esto ha ocasionado grandes pérdidas a la líneas aéreas tanto nacionales como internacionales que volaban esas rutas con varias frecuencias. Podríamos decir que dejan de percibir entre 18 a 25 millones de dólares mensuales», aseveró Arnaldes.
Esta situación, también acarrea un problema para Venezuela, que deja de percibir ingresos «por conceptos de impuestos, tasas, aranceles por mercancías y otros».
Arnaldes ratificó que la suspensión de vuelos comerciales ha generado una fuerte demanda a otros destinos, buscando nuevas opciones en aeropuertos que «no están todavía ajustados producto de la demanda para cubrir y reemplazar los ya establecidos y negociados para beneficio de los usuarios».
A su juicio, el «desajuste» que ha generado la medida del gobierno venezolano ha ocasionado incremento en costos operativos, pagos de aranceles, servicios en los nuevos aeropuertos alternos que ya tenían una planificación con sus capacidades, rutas y servicios.
«El aumento de tarifas que podrían oscilar desde 100% a 300 % de incremento. Este ajuste se irá dando paulatinamente, a medida que el mercado de usuarios y prestadores de servicios se vayan adaptando y ajustando sus costos», puntualizó.
¿Cuáles son las opciones que quedan ahora para llegar a Estados Unidos con escala en otros destinos?
La presidente de Avavit, Vicky de Herrera, aseguró que todavía quedan alrededor de 18 ciudades para poder conectar con el resto del mundo o poder volar de manera directa, principalmente a Estados Unidos, uno de los destinos más buscados por los venezolanos.
«En España tenemos Madrid y Tenerife; en Portugal tenemos Funchal y Lisboa; en Turquía tenemos Estambul; en México tenemos Cancún, Santa Lucía. De hecho, Conviasa está anunciando la posibilidad de abrir unos vuelos especiales a Ciudad de México», indicó
También hay vuelos a Nicaragua, Barbados, Curazao y San Vicente y Las Granadinas. En el caso de Colombia, señaló que hay dos opciones para llegar a Estados Unidos: Bogotá y Medellín.
En ese sentido, recordó que los vuelos directos entre Estados Unidos y Venezuela están suspendidos desde el año 2019, por lo que República Dominicana y Panamá eran los dos principales destinos utilizados por los venezolanos para poder hacer escala y llegar a Norteamérica.
«Esta suspensión que tenemos en estos momentos afecta destinos que son conexiones, que servían para conexión posterior con este destino (Estados Unidos)», apuntó Herrera.
«La recomendación importantísima, que no puedo dejar de hacer, es que los pasajeros deben buscar la asesoría y el acompañamiento de una buena agencia de viajes y me refiero a una agencia de viajes legalmente constituida, que sea responsable por el trabajo que hace, que esté completamente capacitada para poder resolver cualquier situación que se le presente», manifestó la presidenra de Avavit.
Igualmente, aclaró que hasta los momentos no están afectados los vuelos comerciales desde y hacia Venezuela con destino a los países de Europa.
«Sigue operando perfectamente la ruta que va a España, que va a Portugal y la ruta que va a Turquía. No hay ninguna novedad», sentenció Herrera, al dejar claro que es falso que la aerolínea española Iberia haya suspendido los vuelos Madrid-Caracas y Caracas-Madrid.
«Si revisas la página web de Iberia, no dice que suspenden los vuelos, sino que toman medidas de flexibilización para quienes deseen cambiar su viaje (…) pero por ningún lado están diciendo que están suspendiendo ni hay ningún comunicado que digan que están suspendiendo», expresó.
El expresidente de Conseturismo, Julio Arnaldes, coincide con Herrera que «por el momento no se han visto afectados los vuelos a Europa»; y aseguró que los venezolanos todavía tienen algunos destinos para hacer escala y llegar a Estados Unidos.
«Las oportunidades que tendrá el viajero son las actuales, destinos alternos como Curazao, Bogotá, Cúcuta y las que posiblemente algunas líneas aéreas soliciten para apertura de nuevas rutas en los mismos u otros países si fuere el caso, que por lo general lleva entre dos a seis meses su aprobación», subrayó.
Los aviones no se quedan parados esperando que Venezuela abra
De acuerdo con ALAV, la suspensión de la conexión aéreocomercial desde y hacia Venezuela con República Dominicana, Panamá y Perú deja como consecuencia alrededor de 15.000 asientos vacíos, tras paralización de 95 vuelos semanales con estos tres países.
«Si le pones un promedio de 150 o 200 vuelos, son alrededor de 15.000 cupos (asientos) semanales que se perdieron. Eso afecta muchísimo las vacaciones, afecta muchísimo el tráfico y más ahorita en temporada alta», advirtió Marisela De Loaiza.
Mencionó que la aerolínea panameña Copa Airlines ha estado tratando de abrir unos vuelos adicionales desde Cúcuta (Colombia), hacia Panamá.
Esto ocasionaría que «la gente tenga que volar hasta San Antonio del Táchira o a Santo Domingo de Táchira, cruzar la frontera y montarse en un avión de Cúcuta-Panamá para conectar», explicó.
La medida de suspensión de conectividad con República Dominicana, Panamá y Perú también deja a Venezuela -según De Loaiza- con menos aviones disponibles para los ciudadanos.
«El tema de recuperar la conectividad habiendo perdido tantos vuelos es que esos aviones no se quedan parados esperando que Venezuela abra, sino que esos aviones los mandan a otros destinos, fortalecen otras rutas y sí son rentables y sin problemas. Después, para volver a poner esos aviones hacia Venezuela puede tomar cierto tiempo», advirtió.
