Más de 30 buques petroleros sancionados por Estados Unidos que hacen negocios en Venezuela podrían enfrentar incautaciones por parte del gobierno de Donald Trump después de fuerzas especiales incautaran un superpetrolero que transportaba crudo venezolano para exportación, de acuerdo con datos de envío a los que tuvo acceso Reuters.
La incautación, anunciada por el presidente Donald Trump el miércoles, fue la primera de un cargamento de petróleo de Venezuela, que ha estado bajo sanciones estadounidenses desde 2019, y la primera acción conocida de su gobierno contra un petrolero relacionado con Venezuela desde que ordenó un aumento masivo de tropas en la región.
La acción estadounidense -de acuerdo con Reuters- ha puesto en alerta a muchos propietarios de buques, operadores y agencias navieras, y muchos reconsideran si zarpar de aguas venezolanas en los próximos días como estaba planeado, dijeron fuentes navieras.
Se espera que la incautación de cargamentos de origen venezolano genere retrasos a corto plazo en las exportaciones y podría ahuyentar a algunos armadores, según expertos y analistas, consultados por la agencia de noticias.
El gobierno de Trump no había interrumpido previamente las exportaciones de petróleo venezolano, que son transportadas por intermediarios en buques de terceros. Venezuela acusó a Estados Unidos de «robo flagrante» y describió la incautación como «un acto de piratería internacional».
Reuters explicó que el superpetrolero incautado, identificado por un grupo de gestión de riesgos como el Skipper, forma parte de una «flota fantasma» de buques que transportan petróleo sancionado a sus principales destinos. A menudo desactivan su señal o camuflan su ubicación.
